Una de las quejas más recurrentes de los dueños de negocios es la escasez de talento que hay en el mercado. Es cierto: formar y mantener un buen equipo se está volviendo una tarea cada vez más difícil, y en eso mucho tienen que ver la mayor movilidad del mercado laboral y los problemas del sistema educativo.

Sin embargo, es bueno que sepas que en materia de recursos humanos el talento no es todo. Cuando queremos llevar nuestra empresa al siguiente nivel, hay otros puntos igualmente importantes que quizá no estás teniendo en cuenta, y que en cambio sí puedes controlar. Tienen que ver básicamente con la conducta de los trabajadores, y son los siguientes.

1. Ser puntual

Este es un signo inequívoco de madurez, compromiso y responsabilidad. Y por eso es tan importante que tus empleados lleguen todos los días a tiempo a su trabajo. Si permites que alguien no respete esta norma, no solo estará afectando las labores de los demás, sino también el espíritu colaborativo del equipo.

2. Esforzarse al máximo

Tener ideas es fácil. ¿Pero qué tanto trabajan tus empleados en lograr los objetivos planteados? ¿Qué tanto se enfocan en sus tareas durante la jornada laboral, o por el contrario pierden el tiempo en almuerzos demasiado prolongados, conversaciones de pasillo o las redes sociales? ¿Están dando lo mejor que tienen?

3. Ser perseverante

La mayoría de las personas exitosas no son las más talentosas, sino aquellas que tienen el coraje y la disciplina para avanzar un paso más cada día en el logro de sus metas. Aprovecha estos días de fin de año para revisar procesos, cómo se comunican al personal, si realmente se están respetando y si se están midiendo los resultados.

4. Tener una buena actitud

No se trata de sonreír todo el día, sino de estar abierto al cambio, las críticas constructivas y la búsqueda de nuevas soluciones. En muchas ocasiones, personas sumamente talentosas pueden resultar conflictivas, y al final será poco lo que puedan aportar al equipo y a la empresa.

5. Mantenerse motivado

Este es un punto sumamente importante para la productividad de un equipo, y tiene que ver con el entusiasmo que nuestros empleados ponen en la realización de su trabajo, así como en la relación con sus compañeros y superiores. Por supuesto, tu papel como líder será vital para mantener la buena energía, con una comunicación fluida, metas claras y compensaciones adecuadas.

6. Ser curioso

Los trabajadores más valiosos no son los que saben más, o tienen la mayor experiencia. En estos tiempos de cambio permanente, debemos apoyarnos en aquellas personas que están abiertas a los nuevos conocimientos, disciplinas y toda esa información que pueden ayudarlos a hacer mejor su trabajo.

7. Capacitarse en forma permanente

Nunca dejamos de aprender y transformarnos, como personas y como profesionales. Por eso hace falta actualizarse permanentemente con seminarios, cursos y otros programas. Sin embargo, la mayoría de los empleados espera que siempre sea la empresa quien cubra esos costos, por lo que raramente actualizan sus conocimientos y habilidades, incluso las más básicas (como hablar en inglés).

8. Estar abierto al cambio.

Ninguna empresa puede transformarse si sus integrantes no tienen la voluntad de hacerlo también. Y no se trata de un tema de edad, o de posición en la compañía, sino de flexibilidad e interés por nuevos conocimientos y experiencias. La adopción de nuevas herramientas digitales puede ser un termómetro claro de la predisposición a lo nuevo que tienen tus empleados, y hasta qué punto puedes contar con ellos en una etapa de crecimiento más acelerado.

¿Has notado la falta de estas características en tu empresa? ¡Haz cambios y mejora!

Síguenos en Facebook

Quizá también te interese…

Contenido relacionado:

Contenido recomendado: