Los llamados millennials se han convertido en la obsesión de los encargados de marketing de empresas de todo tamaño. Se entiende: se trata de un segmento de clientes muy amplio, que solo en Estados Unidos gasta US$600,000 millones al año en productos y servicios. Aunque en México no existen cifras confiables en cuanto a su nivel de consumo, sabemos que ya llegan a los 46 millones de personas.

¿Pero quiénes son los millennials? Se trata de aquellos nacidos entre 1981 y 1997, es decir, de un grupo muy amplio, que incluye desde personas que ya están cerca de los 40 años a quienes están en la mitad de su carrera universitaria. Hay algunos rasgos comunes que los definen: nacieron en la era de la revolución digital y la tecnología es parte de su vida desde pequeños, son más independientes a nivel familiar y laboral, y tienen una mayor conciencia social y ambiental.

Para las empresas que buscan convertirlos en sus clientes, significan un reto no solo por lo amplio de sus características y preferencias. Son además un segmento que desconfía profundamente de la publicidad tradicional. Según un estudio de la consultora Hubspot, los millennials creen más en el blog de un experto o en lo que se publica en grupos de redes sociales que en las noticias o la publicidad de los medios de comunicación.

Cuando queremos venderle a un millennial, el panorama puede resultar aterrador. Pero también significar una gran oportunidad para enriquecer y ampliar el alcance de nuestras estrategias de promoción y ventas. ¿Por dónde empezar? Una buena idea es ver qué están haciendo algunas de las marcas más innovadoras de México y el mundo. Y aprender de sus lecciones. Aquí te las compartimos.

1. Los millennials quieren ser parte de algo grande

Esta generación cree que con sus decisiones de compra pueden marcar una diferencia en el mundo. Y por eso están dispuestos a apoyar a aquellas marcas que quieren escucharlos y sumarlos a esas iniciativas que son importantes para ellos. Un buen ejemplo es el de Zoé Water, una empresa mexicana de agua alcalina, que en octubre pasado lanzó al mercado una edición especial de botellas con diseños en color rosa, para apoyar la lucha contra el cáncer de mama. Su promesa fue donar parte de las ganancias de esa línea de productos a Grupo Reto México.

2. Los millennials aman que les cuenten las historias detrás de las marcas

El Buen Campo es mucho más que una empresa que reparte canastas de verduras y frutas orgánicas a domicilio. Representa un estilo de vida, basado en una alimentación más sana pero también en el apoyo a los productores locales, que sufren ante el avance de las grandes cadenas comerciales. En su página de Instagram, esta startup mexicana comparte las fotografías y las historias de los productores que forman parte de su red, con frases como “¿Te has puesto a pensar en todo lo que hay detrás de una producción agroecológica?”.

3. Los millennials aman los productos y servicios diseñados especialmente para ellos

Cuando se sienten valorados, estos consumidores pueden convertirse en los mejores embajadores de una marca. Tomemos en caso de Aristocrazy, una reconocida compañía española de joyería fina que está aprovechando la moda del piercing entre las generaciones más jóvenes, sin perder su esencia ni estilo. Para sumarse a esta moda en clave “chic”, se asoció con el estudio de piercings y tatuajes Customizarte y lanzó al mercado aretes pequeños de oro y diamantes, que se pueden usar en distintas partes de la oreja. Y eso no es todo: a aquellas clientas que compran un pendiente en sus tiendas de España, les ofrece el servicio de piercing para que puedan empezar a usarlo de manera rápida y segura.

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