Si eres dueño de un negocio, trabajar en tus habilidades de liderazgo debería ser una de tus tareas más importantes. Es que estar al frente de un equipo va mucho más allá de dar órdenes, monitorear el desempeño o medir los resultados alcanzados: ser un verdadero jefe significa potenciar el talento y la capacidad de todos aquellos que trabajan contigo.

Como líder, todo lo que hagas y digas va a tener un impacto directo en tus colaboradores. Y quizá hoy no estás teniendo en cuenta cuáles son las palabras que usas o cómo te expresas a diario, o en los momento difíciles. O incluso cuál es tu lenguaje corporal.

Mejorar tus habilidades de comunicación es importante para transmitir tus mensajes  y hasta contener las dificultades, dar claridad y tranquilidad, y motivar a la gente a ir por más. Hay muchas frases que, aunque dichas al pasar y sin mala intención, pueden tener el efecto contrario, por lo que deberías tener mucho cuidado en utilizarlas. Y son las siguientes.

“Esto es lo que hay”

Como cabeza de la empresa, tendrás que enfrentar muchas situaciones complicadas y hasta incómodas. Desde un pedido de aumento de sueldo hasta una solicitud para aumentar un presupuesto ya acordado, o para extender el tiempo para entregar un proyecto determinado. Y muchas veces, tu respuesta deberá ser negativa. Utilizar una frase de este tipo demuestra falta de interés en los sentimientos y expectativas de la otra persona, y seguramente la hará sentirse ignorada y desalentada.

“Fracasar no es una opción”

Muchos jefes recurren a esta expresión creyendo que con ella están motivando a sus empleados a esforzarse al máximo y a ir por más, pero generalmente ocurre todo lo contrario. Una cultura corporativa que castiga el error y el fracaso llena a las personas de miedo, inhibe su creatividad y las conduce a buscar un lugar seguro y confortable. Al final, lo único que harán estas palabras es instalar una cultura corporativa de la mediocridad y del “es mejor no meterse”.

“No me traigas problemas, tráeme soluciones”

Se ha instalado que esta expresión es sumamente efectiva para promover la proactividad y la autonomía de los empleados. Y también para evitar que, ante cualquier dificultad, las personas se queden en una actitud pasiva y de queja; sin embargo, muchos expertos han señalado que una frase de este tipo también podría impedir que un colaborador exprese lo que realmente siente (por ejemplo, su desorientación ante determinado problema), que dé aviso sobre una crisis inminente que requiere acción inmediata (por ejemplo, la falta de recursos financieros), o simplemente no pida ayuda.

“Piensa fuera de la caja”

Hay que tener mucho cuidado con utilizar esta frase, que se ha vuelto tan popular. Sobre todo cuando es dicha por alguien que no se ha caracterizado precisamente por ser un líder innovador, flexible, o abierto a las nuevas ideas. Además, estas palabras han sido repetida en tantas oportunidades que ya han perdido gran parte de su sentido, y más que motivar, muchas veces desalientan a los empleados y los invitan a hacer exactamente lo contrario.

¿Ha dicho alguna de estas frases a tus colaboradores? ¿Lograste el efecto que deseabas?

Para consultar tips, recomendaciones, guías y mucho más para emprendedores, síguenos en Facebook

Quizá también te interese…

Contenido relacionado:

Contenido recomendado: