Si tienes una empresa de servicios profesionales, hay una pregunta que debes hacerte: ¿cuáles son los proyectos más rentables del negocio? Si aún no tienes una respuesta, seguramente no estás tomando las mejores decisiones a la hora de hacer una cotización, invertir recursos, asignar horas de trabajo y definir el plan estratégico de la empresa.

Hay algo que debes entender: la supervivencia y crecimiento de una compañía depende de su capacidad de generar utilidades. Y muchas veces -sobre todo en los primeros años del negocio- solemos tomar trabajos o aceptar a cualquier cliente por el afán de vender más, sin claridad sobre cuánto vamos a ganar realmente.

Para ayudarte en este proceso, preparamos esta guía sencilla con las cinco mejores prácticas para determinar la rentabilidad de un proyecto. ¡No te la pierdas!

1. Determina las métricas adecuadas

En el caso de las empresas de servicios profesionales, los expertos recomiendan tomar en cuenta las siguientes:

  • Costos de ejecución
  • Horas trabajadas facturadas
  • Ingresos anuales por consultor involucrado en el proyecto
  • Ingresos anuales por cada empleado de la empresa
  • Margen de utilidad del proyecto

2. Analiza esos datos

De nada servirán las métricas si ni tú ni tu equipo se toman el tiempo de determinar qué están diciendo sobre la conveniencia o no de un proyecto, o de cuáles son los ajustes que deben hacerse. Además, es importante que esas decisiones se tomen a tiempo, y no cuando lo único que queda por hacer es esperar el pago por un proyecto que, al final, solo va a significar pérdidas para la empresa.

3. Revisa el costo real de los proyectos

Ten especial cuidado con aquellos que significan un ingreso fijo o “iguala”, ya que muchas veces olvidamos tener en cuenta egresos fijos de la empresa que debemos tener en cuenta y cargar a los resultados. Por ejemplo, la nómina de administración, o el alquiler del espacio de las oficinas. Lo que recomiendan los expertos es aplicar a cada proyecto un pequeño porcentaje de los gastos fijos de operación.

4. Define un responsable por proyecto

Como dueño del negocio, es muy difícil que puedas monitorear todo lo que sucede en la empresa. En cambio, si hay un director o gerente a cargo de determinado trabajo, será más fácil que se encargue de controlar los costos o de comunicarse con el área de finanzas para brindar la información solicitada, o actuar a tiempo ante un costo que se salió de control.

5. Promueve las decisiones basadas en datos

Como dueño de la empresa, cumplirás un papel crítico para que los directores y todos los empleados empiecen a tomar en cuenta información concreta para realizar su trabajo. Y que no se basen solo en su experiencia o intuición. Se trata de un cambio cultural profundo, en el que el área de finanzas ganará protagonismo. Y los resultados no llegarán de un día para otro. Pero es importante que empieces a trabajar en ello hoy mismo, para asegurar la salud financiera de la empresa.

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