Por: Gilberto Sánchez, Director General de Aspel

Al iniciar actividades comerciales, todo empresario debe considerar como parte de sus obligaciones tributarias el pago de impuestos, el cual es un trámite que se simplifica con la implementación de una adecuada estrategia fiscal.

El pago de impuestos no debe representar una carga para una compañía si se cuenta con una correcta planeación de las actividades fiscales que permita optimizar los recursos y obtener beneficios de hacer aportaciones. No olvidemos que planear, siempre será una ventaja administrativa y financiera que impulsará el crecimiento de la organización.

Sin embargo, a pesar de su importancia, el 70% de las pequeñas y medianas empresas (Pymes) no conoce sobre planeación fiscal y el pago de impuestos alcanza alrededor del 30% de su utilidad anual, de acuerdo con la consultora Salles Sainz Grant Thornton.

A continuación, comparto algunas recomendaciones sencillas para elaborar un plan de gestión de cumplimiento tributario que brindará efectos positivos al negocio:

  • El primer paso es identificar bajo qué régimen está constituida la empresa, ya que de ello dependerá la manera de pagar impuestos, pues en cada uno varía la forma de tributar. En términos generales, toda compañía debe pagar el Impuesto Sobre la Renta (ISR), el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
  • Mantener un flujo de efectivo sano, esto quiere decir que los ingresos sean lo suficientemente sólidos como para cubrir los gastos de operación, incluyendo el pago de impuestos.
  • Expedir y validar Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI) o facturas electrónicas. De esta manera se hará de forma correcta el pago de impuestos correspondientes a las transacciones que se realicen; además, se tendrá un mejor control sobre los ingresos y egresos.
  • Tener en orden los CFDI, tanto los que se emitieron como los que se recibieron, para evitar discrepancias en la información.
  • Almacenar todas las facturas, respaldando electrónicamente los archivos XML, que son los únicos que tienen efectos fiscales para deducir gastos.
  • Cumplir en tiempo y forma con las  declaraciones. Existen dos tipos: mensuales y anuales. Las mensuales se presentan antes del 17 del mes siguiente y son la de ISR, la de IVA, la de retenciones de IVA e ISR, la de Información de Operaciones con Terceros (DIOT) y la de impuestos locales; las anuales se presentan al año siguiente de haber obtenido ingresos y son las de IVA e ISR y la Informativa Múltiple (DIM).

Para estar al corriente con la autoridad, además de contar con una buena planeación tributaria que proporcione procesos para el pago de impuestos, es indispensable que los empresarios se mantengan actualizados en materia fiscal y contable, que busquen la asesoría de expertos y se apoyen en soluciones tecnológicas que permitan calcular impuestos de manera sencilla, eficiente y sin errores, así como organizar y resguardar de forma segura toda la información que el fisco solicite como Aspel-COI.

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