Si eres arquitecto, fotógrafo, médico o dueño de una pequeña empresa, posiblemente estés dado de alta ante Hacienda como una persona física que presta servicios profesionales (a través del pago de honorarios) o que realiza una actividad empresarial. En los dos casos, como contribuyente tienes el derecho de hacer deducciones por los gastos e inversiones que realices en el negocio, lo que te permitirá pagar menos impuestos.

Por supuesto, esos pagos por materias primas, productos, bienes de capital o servicios deben estar relacionados con tu actividad y la de la compañía, y resultar indispensables para la realización de tu trabajo. Ten en cuenta que, al momento en el que se presenta la declaración anual de impuestos, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) verifica que haya congruencia entre lo que una empresa produce y los gastos acreditados.

Aunque los gastos deducibles pueden variar según la profesión o actividad, el artículo 103 de la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR) establece las condiciones generales que deben respetar los contribuyentes. Aprovecha el inicio de año para revisar esta lista y tener tu contabilidad en orden.

Suministros

Las materias primas, productos terminados y semi-terminados que se utilicen para fabricar bienes, venderlos o prestar servicios. Por ejemplo, harina, una computadora, artículos de papelería o gasolina.

 

Gastos 

Todo lo que resulte indispensables para tu trabajo o la operación del negocio: la renta del local; el pago de servicios como agua, luz y teléfono; boletos de avión y gastos en taxis y alimentos durante los viajes; mantenimiento del automóvil; etc.

 

 Inversiones

Activos fijos, con montos y porcentajes máximos autorizados para ser deducidos. Ejemplo: 10% para mobiliario y equipo de oficina, 30% para computadoras, unidades de almacenamiento y servidores; y hasta $130,000 para automóviles.

 

Las devoluciones recibidas, y los descuentos y bonificaciones otorgados

A la hora de hacer el cálculo de impuestos, es necesario haber acumulado todos los ingresos correspondientes.

 

Honorarios, salarios y cuotas patronales

Estas últimas, las que se pagan al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en caso de tener trabajadores.

 

Intereses pagados derivados de la actividad empresarial y los que se generen por capitales tomados en préstamo.

Es imprescindible contar con el comprobante fiscal correspondiente y comprobar que el capital fue invertido para la actividad del negocio.

 

Ahora ya lo sabes, realiza un inventario de tus gastos y verifica a lado de tu Contador aquellos gastos que son indispensables para tu actividad y no olvides seguir sus recomendaciones para solicitar las Facturas correspondientes.

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