En términos de negocio, la creación de una empresa obedece a la generación de riqueza y de condiciones positivas para sus colaboradores; pero, a fin de prosperar, tiene que cumplir con la ley; el problema es cuando se incurre a malas prácticas como la evasión fiscal y el trillado “el que no tranza no avanza”, ¿te es familiar esta frase?

Existe una visión equivocada respecto al pago de impuestos, pues muchos contribuyentes consideran que no deben pagarlos debido al mal manejo de los recursos a nivel gubernamental o creen que pagar impuestos es una labor muy compleja, pero eso no es verdad.

Al año, las empresas deben cumplir con más de 80 trámites relacionados con el pago de impuestos, de acuerdo con la consultora IDC.

Su primera obligación fiscal es darse de alta en la Secretaría de Hacienda para constituirse, luego siguen 7 más mensuales aproximadamente, aunque el número varía si son personas físicas con actividad empresarial o personas morales.

Al mes, una empresa debe presentar la declaración de Impuesto Sobre la Renta (ISR), de Impuesto al Valor Agregado (IVA), y el Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU), declaración de retenciones de IVA e ISR, y la Declaración Información de Operaciones con Terceros (DIOT); además de una declaración de impuestos locales, como el de nómina. Y anualmente,  las declaraciones de IVA e ISR y la declaración informativa múltiple anual.

A estas obligaciones se suma la de  facturar electrónicamente, que a partir del 1 de enero de 2014 deben cumplir los contribuyentes con ingresos superiores a 250 mil pesos al año.

Para tener un mejor manejo de los impuestos, te recomendamos lo siguiente:

1. Cada vez que cobres una factura, separa lo referente al IVA, ya sea que lo deposites en otra cuenta o seas muy disciplinado y lo guardes en efectivo; recuerda que ese impuesto no es tuyo, eso te ayudará a no echar mano de ese recurso, así nos lo indica el C.P. José Cruz, colaborador del despacho PPKRUZ&Business.

2. Una vez que separaste el IVA, paga con el dinero restante tus servicios o deudas con acreedores, así sólo gastarás lo que tienes y, en el mejor de los casos, si sales con IVA a favor, es algo que ahorraste.

3. Consulta con tu contador todo aquello que te sea posible deducir por tu actividad económica.

4. Siempre pide factura sobre cualquier producto o servicio para tu negocio, sirve para deducir lo más posible y que no te vayas por la informalidad porque es un gasto no comprobable que te afecta en IVA e ISR.

5. Separa cuentas personales de las correspondientes a la empresa; si te es posible, intégrate a la banca electrónica, así conocerás cómo puedes manejar mejor tu dinero.

6. Adquiere un software para el registro de todas tus actividades fiscales y administrativas.

Para el Servicio de Administración Tributaria (SAT), la educación fiscal es vista como un conjunto de valores que se manifiestan en el cumplimiento de los deberes tributarios, es una cuestión de ética personal, respeto a la ley, responsabilidad ciudadana y solidaridad social de los contribuyentes; además, toma en cuenta que no realizar tus declaraciones de impuestos o evadir el fisco podría convertirse en un gran problema, así que no te arriesgues.

Por: Ariadna Cruz y Fernando Heredia, editora y director de Pymempresario.

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