Con la llegada de otro año y el arranque de un nuevo plan estratégico, muchas empresas descubren que no cuentan con el talento para ejecutarlo. La competencia es dura, la tecnología promete seguir transformando la relación entre marcas y consumidores, y el reto es seguir contando en un equipo con el conocimiento y las habilidades necesarios.

Porque como suelen decir los grandes emprendedores, lo que más define a una compañía son sus empleados. Y son ellos, más que los fundadores o los jefes, los que van a determinar su futuro.

El primer trimestre de cada año suele ser el de mayor número de contrataciones para muchas empresas, y por eso hoy queremos compartirte cuáles son las características que deberías buscar en un nuevo empleado. Porque la clave es ir más allá de los conocimientos y la experiencia probada, y concentrarse en cambio en habilidades como la adaptabilidad o la actitud.

1. Capacidad de trabajo en equipo

Uno de los errores en los que suelen caer los responsables de Recursos Humanos es contratar al talento individual, y olvidar que lo que más se necesitan son personas capaces de potenciar el talento de otros. Para detectar esta habilidad, habla con el candidato sobre sus logros, cómo los alcanzó y sobre su visión sobre la forma de trabajar en la actualidad en las empresas.

2. Potencial

Por supuesto que es importante tener en cuenta los estudios, experiencia y éxitos corporativos de un candidato. Pero al final, lo más importante es contar en lo inmediato con una persona capaz de adaptarse rápidamente a sus nuevas responsabilidades y de aprender a hacer su trabajo. Y sobre todo, de dar lo mejor de sí mismo. Como dicen los expertos, el potencial puede resumirse como un balance entre actitud y experiencia.

3. “Hambre” por aprender y crecer

No importa cuál sea su puesto o nivel de ingresos, los mejores empleados son aquellos que hacen su trabajo con orgullo y que ven cada día como una oportunidad para seguir mejorando. Por supuesto, es clave que estas personas se sientan motivadas por la posibilidad de obtener eventualmente un premio por su desempeño, como un ascenso, un aumento de salario o un bono. Porque de lo contrario buscarán rápidamente esas oportunidades en otra compañía.

4. Ética

Esto no solo significa revisar que el candidato no tenga antecedentes por fraude o robo en otra empresa, sino por tener una buena ética de trabajo. ¿Qué significa esto? Profesionalismo, compromiso y transparencia. Para detectar señales de alerta, puedes preguntar a la persona que estás entrevistando por experiencias en otros trabajos o exponer situaciones comprometidas como ejemplo.

5. Referencias

Por último, algo que parece obvio pero no lo es: no te quedes solo con la información del curriculum vitae o la que obtuviste en una entrevista personal con el candidato. Habla con quien lo recomendó, pero también con un antiguo empleador o compañero de trabajo. Un candidato es ideal no solo por sus características propias, sino también porque puede dar respuestas a lo que la empresa necesita en estos momentos. Y aunque la respuesta final acerca de si la decisión que tomamos es la correcta o no nos la va a dar la experiencia, es importante reunir la mayor cantidad de información posible y reducir los riesgos.

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