A medida que la empresa crece, también aumenta la necesidad de desarrollar una red profesional de contactos. Sobre todo en una sociedad como la mexicana, donde la confianza, el trato personal y las recomendaciones son considerados factores importantes para hacer negocios.

También es cierto que como emprendedores y empresarios tenemos poco tiempo y siempre mucho por resolver. Y asistir a un desayuno, a un cóctel, o a la cumbre anual de la cámara empresarial a la que nos afiliamos puede terminar pareciéndonos una pérdida de tiempo. Piensa en aquellos eventos a los que fuiste sin ganas, en los que no conociste a nadie interesante y que, al final, te hicieron volver frustrado a casa.

La única opción que tenemos entonces es hacer networking de una forma más inteligente. Es decir, incluirlo en nuestra agenda como parte de nuestras actividades más importantes, pero con una estrategia que nos permita obtener resultados concretos de este tiempo invertido. Es algo mucho más sencillo de lo que parece, pero que requiere de foco, organización y disciplina. Y estos son algunos consejos para lograrlo.

Define qué esperas de tus actividades de networking en el corto, mediano y largo plazo

El objetivo de esta actividad no puede ser simplemente “tener una agenda con más contactos”, sino ayudarte a resolver una situación específica del negocio. Por ejemplo, tener mejores proveedores, o incorporar nuevo talento al negocio. Esos objetivos pueden ser diferentes a lo largo del tiempo y pueden ser más o menos urgentes, así que haz una lista de prioridades y ponles una fecha estimada para alcanzarlos.

Busca grupos relevantes para tus objetivos

Una vez identificados los tipos de contactos que necesitas, investiga dónde puedes encontrarlos. En este punto, piensa fuera de la caja y no te quedes con las opciones más obvias, como podría ser la cámara empresarial de tu sector. Por ejemplo, si lo que necesitas son empleados talentosos para el área digital, tu lugar podrían ser los eventos de emprendimiento relacionados con la tecnología, o la ceremonia de premiación de un concurso de marketing en línea.

Sé realista en cuanto al tiempo que le vas a dedicar

No tiene ningún sentido que te inscribas en cuanto evento de tu sector se realice, o que envíes 10 e-mails por semana pidiendo una reunión si, al final, no vas a poder salir de tu oficina por el cierre contable del mes, o la preparación de un pedido importante. Analiza en qué momento se encuentra tu negocio, cuáles tareas puedes delegar realmente y cuánto tiempo puedes bloquear en tu agenda para el networking.

Trabaja de a dos

Como cabeza del negocio, tu principal responsabilidad es asegurarte de que la operación diaria marcha hacia el logro de los objetivos planteados. Por eso será inevitable que, a veces, no puedas asistir a algún evento o reunión. Para no descuidar esta estrategia vital para el éxito de la empresa, apóyate en alguien de tu equipo que pueda reemplazarte y dar seguimiento a los nuevos contactos. Podría ser un director de la compañía, o la persona a cargo del proyecto más importante del momento.

Da seguimiento y nutre tus nuevos contactos

¿Qué hacen el 80% de los empresarios que llegan a la oficina con un montón de nuevas tarjetas? Las guardan en un cajón y las olvidan. Y esta es la señal más clara de un networking inútil. Para evitar caer en esta práctica, al día siguiente de un evento revisa las tarjetas, anota sobre ellas algún detalle importante (por ejemplo, si la persona que conociste vende algo que te interesa, o si tienen algún contacto en común) y marca en tu agenda un día para llamarla y agendar una cita. Si el contacto no es importante, no te deshagas de la tarjeta (nunca sabes si podría serte de utilidad en el futuro), pero guárdala en un archivo separado.

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