Si eres un emprendedor o dueños de una Pyme, seguramente has pasado por esa etapa en la que necesitamos hacerlo todo. Las razones pueden ser variadas: porque necesitamos asegurarnos de que los procesos funcionan, porque no contamos con los recursos suficientes para contratar un empleado… O directamente, porque creemos que nadie lo hará mejor que nosotros.

Pero en algún punto, necesitamos empezar a delegar. Hay muchas señales de alerta: cuando trabajamos más de 12 horas por día y no alcanzan para terminar con los pendientes, cuando empezamos a perder clientes por no mandar propuestas a tiempo, o cuando el servicio que brindamos empieza a perder calidad. Delegar es un paso clave para enfocarse en tareas más importantes, como el trabajo creativo para el lanzamiento de nuevos productos o el ajuste necesario de la estrategia del negocio.

¿Pero cómo hacerlo de la manera correcta? Te compartimos tres consejos que te van a ayudar a dar ese paso, para beneficio del negocio y también de tu energía y salud.

1. Concéntrate en lo que hagas mejor… y en lo que importa

El primer paso para delegar es analizar cuáles son tus fortalezas y habilidades más importantes. ¿Eres el mejor negociador a la hora de cerrar una venta? ¿O quizás lo tuyo sea motivar a los empleados? Además, tienes que tener en cuenta cuáles son las tareas que tienen un impacto directo en la rentabilidad y crecimiento del negocio. Quizá seas muy bueno para organizar eventos, pero si alguien de tu equipo puede hacerlo, dale esa responsabilidad.

2. Delega de manera inteligente

Confiar una actividad importante a un empleado requiere un análisis previo sobre sus capacidades, herramientas disponibles y motivación. Si no, será difícil que puedas alcanzar los resultados que esperas. Antes de tomar una decisión, habla con los miembros de tu equipo, escucha sus opiniones y, si no están capacitados, dales el entrenamiento inicial que necesitan.

3. No te desentiendas de los procesos

Delegar no significa liberarse de la responsabilidad de que las cosas funcionen. Los empleados necesitan revisiones periódicas de su trabajo, retroalimentación, llamados de atención y consejos de parte de sus superiores. Es algo muy importante, que muchos líderes olvidan y que a menudo explica el fracaso de muchos proyectos.

Síguenos en Facebook

Quizá también te interese…

Contenido relacionado:

Contenido recomendado: