Contra lo que muchos emprendedores piensan, el riesgo de fraude es mucho mayor en los negocios pequeños que en las grandes compañías. La razón está en la falta de procesos y controles permanentes, y también en la mayor confianza que suele existir entre los primeros equipos de trabajo de una empresa.

El robo de datos o de activos, el pago indebido de comisiones o acuerdos irregulares con proveedores son algunas de las actividades fraudulentas a las que se enfrenta el dueño de un negocio. Y por eso es importante mantenerse atentos ante algunas señales de alerta como las que detallamos a continuación.

#1 Las quejas de los clientes

Los comentarios que recibimos de los consumidores no son solo una excelente oportunidad para detectar problemas en los procesos de atención y mejorar el servicio: también nos pueden alertar sobre empleados que, por ejemplo, no están haciendo envíos completos de mercancía, que están aplicando cargos indebidos o que están proponiendo acuerdos por fuera de los contratos firmados.

#2 Problemas en la comunicación

Si de un día para otro un empleado empieza a mostrarse reticente para entregar la información que se le solicita, no quiere compartir datos sobre un proceso o se niega a que alguien lo supervise, está dando señales claras de que hay algo que no está haciendo bien. No dejes pasar mucho tiempo antes de hablar con él y tomar las medidas necesarias.

#3 Inconsistencias en los reportes

La falta de control por parte del dueño o del director general es terreno fértil para un aumento repentino en los gastos, muchos pagos en efectivo, compra excesiva de materias primas o transferencias injustificadas desde las cuentas bancarias. Para evitar esta situación, es fundamental que el contador o el director de Finanzas de la empresa haga una revisión semanal de ingresos y gastos, y te avise en el momento si ve algo raro.

#4 Un cambio de estilo de vida repentino de un empleado

¿Un colaborador con un salario promedio llegó a la oficina con un automóvil que nunca podría adquirir con sus ingresos actuales en la empresa? ¿Cambia de celular cada seis meses? ¿Empezó a cenar en restaurantes costosos? Estas pueden parecer señales inofensivas, pero no dejes de tenerlas en cuenta y de pedir explicaciones en caso de ser necesario.

#5 Comentarios de otros trabajadores

No se trata de alentar los chismes ni un mal clima laboral. Pero si empiezas a recibir de manera constante quejas de algunos colaboradores sobre los manejos indebidos de la caja chica por parte del director, o sobre el uso de la tarjeta de crédito corporativa para pagar viajes personales, tienes que confirmar la veracidad de esos dichos. El peligro de no actuar a tiempo y de manera firme no está solo en la pérdida de recursos, sino en que se instale en la empresa la idea de que el fraude está permitido.

Para más información que te ayude a hacer crecer tu negocio, ¡síguenos en Facebook!

Quizá también te interese…

Contenido relacionado:

Contenido recomendado: