Persuadir es una habilidad básica para que un emprendedor o empresario pueda conseguir sus objetivos de negocios. Pero muchas veces confundimos esta capacidad con la manipulación, la deshonestidad o el engaño, y por lo tanto no le prestamos la atención que merece.

Como explican los expertos en liderazgo, cuando es positiva, la persuasión puede mejorar notablemente nuestras habilidades de comunicación y manejo de equipos. Y tener además un impacto favorable en la relación con los clientes y proveedores, y los resultados de la empresa.

Por eso es tan importante que aprendas a desarrollar tu habilidad de convencer, y aquí te compartimos cinco técnicas que puedes empezar a practicar hoy mismo.

1. Trabaja en tu capacidad de empatía

Si bien existen líderes natos, todos podemos mejorar nuestras habilidades de persuasión. Y el primer paso es escuchar a los demás, ponerse en sus zapatos, entender su situación y comprometerse de verdad con la solución de sus problemas. Esto aplica para empleados, pero también para colegas, socios, clientes y proveedores.

2. Mantente siempre abierto y positivo frente a otras ideas

El mejor líder sabe convencer, pero también aceptar que a veces otros pueden tener una propuesta mejor. Y que por lo tanto no puede llegar a una junta con el único objetivo de mantener su postura. Muéstrate humilde, evita las críticas despiadadas hacia el trabajo de los demás y manifiesta además una actitud de calma y control ante las crisis, dificultades o discusiones.

3. Incluye objetivos con beneficios para las dos partes

Todos tenemos creencias, valores, planes y sueños propios. Y es importante que, a la hora de negociar, identifiques cuáles son los de tu interlocutor, para que cuando propongas algo también incluyas decisiones que significarán algo positivo para él. No siempre podemos ganar al 100 por ciento. Si solo te centras en tus propios beneficios, en realidad estarás ejerciendo tu autoridad como jefe o dueño de la empresa, pero no persuadiendo.

4. Utiliza las objeciones a tu favor

Nuestra primera reacción ante una objeción es negarla, pero muchas veces, lo mejor es tomarla como un argumento para fortalecer nuestra posición. Por ejemplo, si tu cliente te dice que tu presupuesto es elevado, podrías decirle que solo empresarios o directores como él son capaces de valorar tu capacidad o experiencia, y de tener la visión para ponerse un paso por delante de la competencia. En este tipo de conversaciones siempre es útil apelar a la vanidad de quien tenemos enfrente.

5. Desarrolla relaciones de cercanía con aquellos con quienes debes negociar

Es un hecho: las personas se dejan influir por aquellos que sienten cercanos, y esto no sucede solo en el trabajo, sino también en la familia o los grupos de amigos. Por eso, si quieres ser un líder persuasivo necesitas estar en contacto permanente con tus redes de influencia más importantes; preguntarles cómo están y qué necesitan; y mostrarte siempre dispuesto a acompañarlos en sus propios proyectos personales, profesionales o empresariales.

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