Las vacaciones escolares de verano son semanas que muchos empleados aprovechan para salir de viaje o descansar en familia. También es una época en la que la productividad de la empresa se pone en peligro, debido a la ausencia de varios trabajadores a la vez, y posibles retrasos en algunos procesos operativos.

Pero esto no es todo. A su regreso, los empleados suelen tener dificultades para retomar su ritmo normal de trabajo. Algunos se sienten desmotivados, a otros les cuesta concentrarse, y la realidad es que la mayoría puede tardar días en cumplir al 100% con sus obligaciones. Como dueño del negocio, esta es una situación que no puedes ignorar. Y aquí te compartimos algunos consejos para que la manejes de forma más efectiva.

1. Invita a tus empleados a aprovechar las vacaciones para “resetearse”

Según algunas encuestas, una de las cosas que más desmotiva a los empleados es la molestia que causan las vacaciones entre sus jefes. Ésta es la señal más clara de que su trabajo no es valorado, y de que por lo tanto no merecen un descanso. La primera recomendación es que tú, por el contrario, expreses abiertamente tu satisfacción por la posibilidad de que tus trabajadores puedan despejar su mente, recuperar energías, y volver a su trabajo renovados.

2. Trabaja con un cronograma ordenado de vacaciones por áreas

Por supuesto, también es importante que las vacaciones no interfieran en la operación diaria y el alcance de los objetivos del negocio. Asegúrate de que el departamento de  Recursos Humanos establezca cada año, y con anticipación, cuántos días de descanso le corresponden a cada empleado, y que pregunte en qué fechas se los tomarán. Es importante hacerlo en coordinación con directores y jefes, para no pasar por alto proyectos o entregas importantes a clientes.

3. Establece una regla: no pueden quedar pendientes sin terminar

Otra buena medida para evitar contratiempos en la empresa es no permitir que ningún empleado salga de vacaciones si está retrasado en su trabajo. Está claro que debe tratarse de proyectos en marcha, y no de pedidos de último momento. Esta medida, además de proteger la operación, será un factor extra de motivación para los trabajadores, y les permitirá retomar sus funciones sin presiones ni apuros.

4. Ten una reunión de reinicio de actividades con tus empleados

Finalizado el período de vacaciones, aprovecha la oportunidad para dar la bienvenida a los trabajadores, recordarles los planes actuales de la compañía, y hacer un recuento de avances y retos por venir. Invítalos también a compartir sus ideas, concentrarse en su trabajo y redoblar sus esfuerzos, para el crecimiento de la compañía, y para su desarrollo laboral y profesional.

5. Pide a los responsables de cada área que establezcan prioridades

Por último, y para evitar la desmotivación y el agobio de los recién llegados, es importante que cada jefe tenga claridad sobre cuáles son las tareas o pendientes que deben resolverse primero al regreso de las vacaciones. ¿Se acerca una reunión con un cliente importante y hay que trabajar en la presentación? ¿O quizá están aumentando las llamadas de clientes insatisfechos al call center? Asegúrate de que lo más urgente esté primero en la lista, porque de lo contrario sí habrá un impacto en la operación por la falta de orden y coordinación.

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