Una de las áreas de negocios que ha atravesado la mayor transformación en los últimos años es la del marketing. Y este cambio va mucho más de lo digital: involucra además la relación de las marcas con sus consumidores, la forma en la que transmiten sus valores y la personalización de los mensajes.

Así que si estás trabajando en una nueva estrategia de marketing, o necesitas hacerle los últimos ajustes, es importante que tengas en cuenta tres conceptos clave para 2020.

El marketing de valores

Anteriormente, el marketing se enfocó en el producto, luego en el consumidor y finalmente en el ser humano detrás de cada comprador. En la nueva forma de hacer mercadotecnia, lo que más importa son los valores de las marcas y cómo impactan en su relación con los clientes.

¿En qué cree tu marca? ¿Qué causas defiende? ¿Hay alguna iniciativa en la que el consumidor pueda participar en la defensa de esos principios? El llamado “marketing 4.0” significa que no solo hay que definir cuáles son esos valores, sino que también hay que conocer en profundidad al cliente y entender qué lo mueve o inspira.

Porque como explican los expertos, hoy la mercadotecnia está basada en relaciones. Y la relación de compra-venta da lugar a una conexión más emocional y duradera, en la que son importantes el conocimiento mutuo, la confianza y el compromiso.

El marketing de experiencias

Piensa en el caso de un restaurante. Antes, se vendían comidas o cenas. Ahora, y esta es una tendencia que ganará fuerza en 2020, un restaurante vende la experiencia de comer en familia, o de descubrir los sabores de la comida oriental, o de no pagar por las bebidas. Hoy, más que el producto o servicio, importa el valor diferencial que hace que elijamos un local gastronómico u otro. Y lo que pesa es la experiencia vivida.

En esta nueva forma de hacer marketing, el producto o servicio es la base para pensar en elementos sensoriales y emocionales que acompañen la experiencia de consumirlos. Y para diseñarlos y aplicarlos en el día a día de la operación, es fundamental involucrar no solo al área de ventas o atención al cliente, sino también a recepción, la sección administrativa, o de cobro y facturación. Porque la experiencia que ofrece una marca es integral, de 360 grados.

El marketing de permiso

Este concepto parte de la base de que toda estrategia de marketing debe iniciar con un conocimiento profundo del cliente. Y de que para poder conocer ese cliente, primero debemos pedirle permiso. Por ejemplo, permiso para que nos proporcione su correo electrónico y podamos enviarle una encuesta o un newsletter. Permiso para que nos comparta su número de celular y le compartamos a través de Whatsapp ofertas de último minuto en nuestra página de Internet. O para que nos deje registrar a través de cookies qué páginas de Internet visitó.

Con esta información a la mano, las empresas pueden entonces diseñar productos, servicios y mensajes de mayor valor, y a la medida de las necesidades y aspiraciones de sus consumidores. Y dejar entonces de asediarlos con anuncios muy generales, unidireccionales y de bajo impacto.

Para más información que te ayude a hacer crecer tu negocio, ¡síguenos en Facebook!

Quizá también te interese…

Contenido relacionado:

Contenido recomendado: