Entregar tarde un proyecto, o tener demoras permanentes en los envíos de un producto, son razones más que suficientes para que un cliente decida abandonarnos, o empecemos a tener mala fama entre los proveedores. Por eso, ser capaz de cumplir con los deadlines del negocio es una de las habilidades más importantes que debemos desarrollar como emprendedores.

No es suficiente con decir “me aplicaré más la próxima vez”. Respetar las fechas de entrega es una cuestión de disciplina y planificación, pero también de entender qué es lo que estamos haciendo mal (por ejemplo, no contar con procesos). ¿Cómo lograrlo? Con estos 9 consejos prácticos y probados.

Cómo mantener los deadlines bajo control

1. Sé realista

Antes de comprometerte con una fecha específica con un cliente, proveedor o socio de negocios, asegúrate de contar con todos los recursos que necesitas. En primer lugar, información detallada sobre cuál es el entregable y lo que se espera de ti. Luego, el tiempo necesario, el equipo y las herramientas, y el personal de apoyo.

2. Define un plan de trabajo

Luego llega el momento de establecer los pasos que se tendrán que tomar para cumplir con el proyecto. O lo que es lo mismo, las submetas de la gran meta que tienes por delante. Este documento debe incluir las fechas de cumplimiento de cada etapa y quiénes serán los responsables. Si no estableces prioridades y un orden de trabajo, entrarás en un caos que te impedirá avanzar.

3. Sé constante

Para cumplir con una entrega es mucho más efectivo hacer algo cada día (por pequeño que sea) que trabajar duro durante todo un fin de semana a pocos días del deadline. Es más, si avanzas con un plan y mucha disciplina, deberías poder disfrutar de participar en un proyecto que te gusta y que además traerá nuevos ingresos al negocio. Otra desventaja de dedicarse de forma irregular a una tarea es que perdemos mucho tiempo revisando dónde estábamos y qué es lo que

4. Toma el control de tu tiempo

Siempre es un buen momento para incorporar a nuestra rutina herramientas de foco y productividad, y especialmente cuando tenemos entre manos un proyecto importante. Por ejemplo, puedes establecer horarios fijos para que tus empleados te hagan consultas y comentarios, para revisar tu email o contestar llamadas, o para realizar juntas. También te será muy útil usar alguna aplicación que bloquee el acceso a tu celular por lapsos de 30 minutos a una hora.

5. Arranca el día con las tareas más difíciles

Si por ejemplo estás trabajando en el plan de marketing de un nuevo producto, quizá lo más tedioso sea definir las proyecciones de ventas, los costos involucrados y la rentabilidad del lanzamiento. No dejes este tipo de pendientes para el final, es mejor trabajar en ellos cuando todavía hay poca gente en la oficina, estamos con la mente despejada y toda la energía.

6. Monitorea los avances

No esperes hasta el último momento para ver cómo estás saliendo las cosas. Si estás trabajando solo, tómate media hora cada día para revisar la calidad del servicio, producto o documento en desarrollo. Si en cambio cuentas con la colaboración de un equipo, establece fechas y horarios fijos en la semana para confirmar el cumplimiento de los procesos, el avance de los trabajos y su calidad.

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