En un negocio, son muchas las funciones que se cumplen en el día a día: por ejemplo, la promoción, las ventas, la administración del personal y la contabilidad. Al final, todas deben enfocarse en un objetivo común: la rentabilidad de la empresa.

Lo que define el éxito de un negocio es su propuesta de valor diferencial y sus ventas, pero también la salud de sus finanzas. Y en este último punto, es fundamental definir cuáles son las áreas vitales para alcanzarla y mantenerla. A veces, la conclusión puede ser que es mejor delegar una función: un ejemplo típico es el de los servicios de Contabilidad, durante los primeros años de operación.

¿Y la fabricación? ¿Te has puesto a pensar que en algún punto del crecimiento de la compañía puede ser mejor realizar esa función a través de un tercero? ¿Qué puede resultar más económico? ¿Y que además eso liberará tiempo y recursos para enfocarse en la innovación y la búsqueda de nuevas oportunidades? Por supuesto, no es una decisión fácil de tomar, y a muchos emprendedores les cuesta ver sus ventajas. Sobre todo porque creen que va a significar una pérdida de control de la calidad de sus productos.

Para aclarar el panorama, aquí te contamos cuáles son las indicadores más evidentes de que en tu negocio llegó la hora de tercerizar la fabricación. ¡Toma nota!

1) Un mayor volumen de producción puede bajar significativamente los costos

Esto no aplicaría por supuesto a artículos artesanales, personalizados o de lujo. Pero sí, por ejemplo vendes alimentos orgánicos y tu línea ya superó los 50 productos, quizá haya alguno que ya cueste demasiado elaborar en la empresa debido a que necesitas pocas piezas por mes. Por ejemplo, los frascos de mermelada, que pueden fácilmente ser tercerizados aunque el empaque siga llevando tu marca.

2) Acceder a nueva tecnología resulta demasiado caro

La aceleración en las mejoras del software, hardware y en los equipos de fabricación de todo tipo de productos hace cada vez más difícil mantenerse actualizado. Y este problema se agiganta cuando pensamos en la exigencia cada vez mayor de los consumidores por comprar con la mejor calidad y al menor precio posible. Una señal clara de que es mejor tercerizar que comprar nueva maquinaria es determinar el costo de amortización del capital invertido: ¿resulta demasiado largo?, entonces es mejor salir a buscar proveedores.

3) La fabricación de un producto se ha vuelto demasiado compleja

Esto aplica tanto para productos terminados como para determinada etapa de la producción de un artículo. Por ejemplo, si tienes una tienda de muebles de diseño, podría haber textiles o piezas de decoración que podrían traer más problemas que beneficios fabricar en casa (como un cuadro de edición limitada, o una lámpara). Esto por el tiempo de producción y las etapas implicadas, pero también por la cantidad y nivel de especialización del personal involucrado.

En resumen, tercerizar es una decisión importante para la estrategia del negocio, por lo que lo más recomendable es que analices su viabilidad junto a tu Contador y los responsables de producción y ventas.

Una recomendación de los especialistas es empezar de a poco, con uno o dos productos para probar, así es  como nos adaptamos al cambio, encontrar al mejor proveedor y diseñar nuevos mecanismos de control de calidad fuera de la empresa.

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