Seguramente has oído hablar del karma, ese concepto de la filosofía budista de que todo está conectado y de que cada una de nuestras acciones (buenas o malas) tiene una respuesta del universo. En otras palabras, la idea es que en esta vida cosechamos lo que sembramos.

¿Pero qué pasa cuando hablamos del karma en los negocios? Después de todo, hay emprendedores que son inteligentes, se preparan y trabajan duro, y aún con ello fracasan. Otros, en cambio, parecen lograr sus objetivos con menos esfuerzo. La explicación de los monjes budistas está en el concepto de “energía”, esa fuerza invisible que está ligada a nuestras creencias, experiencias y pensamientos, y que explica en gran parte los resultados que obtenemos en la vida, el trabajo o nuestra empresa.

La pregunta entonces es qué tenemos que hacer para manejar el karma en los negocios a nuestro favor, y eliminar esas cargas o bloqueos que nos impiden avanzar. La clave está en un cambio de mentalidad y perspectiva, en conectarnos más con nuestro interior y nuestras fortalezas, y en poner en práctica estos seis pasos.

1. Acepta las cosas como son

Cuando tienen problemas, los emprendedores suelen ser muy críticos consigo mismos, o culpan a otros por no haberlos apoyado. El primer paso es alejarse de la queja y pensar que estamos exactamente donde debemos estar en este momento. Quizá tengamos alguna lección que aprender.

2. Visualiza lo que quieres

Reconciliarnos con nuestra realidad no significa resignarse, sino dejar de gastar energía en lamentarnos de nuestra mala suerte para enfocarnos en nuestros objetivos. Pregúntate: ¿cuál es tu sueño máximo?, ¿estás seguro de que solo quieres llegar hasta ahí? En este punto, la simpleza y la claridad son claves.

3. Analiza tus patrones de comportamiento

El karma está conectado con conductas y reacciones que repetimos a lo largo de nuestra vida, y también en los negocios. Por ejemplo, quizá tu problema sea que siempre elijes malos socios, y eso podría estar relacionado con una baja autoestima, que no te permite rodearte de mejores personas.

4. Haz lo opuesto a lo que sueles hacer

Esta es una de las claves para empezar a romper el karma negativo, y muchas veces implica algo que nos cuesta mucho hacer: ponernos en primer lugar y decir no (por ejemplo, a un cliente muy difícil, o a un empleado muy conflictivo). Luego viene la siguiente etapa, que es enfrentar los sentimientos de culpa que esto puede provocarnos. No te preocupes, todo se volverá más fácil cuando empiece a cambiar tu energía.

5. Elige a tus socios kármicos

Como explica Michael Roach en su libro Karmic Management, para que nos vaya bien en los negocios nuestro objetivo principal no puede ser únicamente hacer dinero. Y esta es una idea cada vez más difundida, incluso entre aquellos que no están familiarizados con el concepto del karma. Mejorar la vida de tus clientes, apoyar a tu red de proveedores, o compartir tus conocimientos y experiencias con otros emprendedores son acciones que te permitirán sembrar buena energía. Tomate este punto en serio y define cuántas horas a la semana vas a dedicar para ayudar a alguien.

6. Trabaja en tus pensamientos

Pensar también es karma, y nuestra mente suele estar dominada por los pensamientos negativos, las dudas y las recriminaciones que nos hacemos a nosotros mismos por nuestros errores y fracasos. Cuando termine el día, piensa en todas las cosas buenas que lograste y siéntete feliz por eso. La meditación es una práctica ideal para limpiar tu cabeza y manejar mejor tu energía.

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