Las escuelas de música son un negocio que no pasa de moda. Todos los días, millones de personas en el mundo dedican tiempo a aprender un instrumento, con la idea de desarrollar una carrera profesional o, simplemente, disfrutar de un pasatiempo. Y la buena noticia es que ese mercado es tan amplio que incluye a personas de diferentes edades, formación y nivel socio-económico.

Pero como todo emprendimiento, este negocio tiene sus retos. Uno de ellos es la alta rotación de los alumnos, lo que puede provocar que en algunas épocas del año los ingresos sean inestables o directamente insuficientes. También hay que tener en cuenta la alta competencia, sobre todo de los profesores particulares que dan clases a domicilio, sin la estructura de una institución educativa.

Así que si estás pensando en abrir una escuela de música, o ya tienes una en operación, queremos compartirte algunos consejos útiles para fortalecer tu base de alumnos y no solo mantenerla, sino incrementarla a lo largo del tiempo.

1. Trabaja en una oferta integral

Suma a las tradicionales clases de piano, guitarra o canto, clínicas de perfeccionamiento para estudiantes avanzados, talleres de teatro musical, o servicios como la afinación de instrumentos y equipos. Si crees que es conveniente para tu modelo de negocios, también puedes incorporar la venta de partituras, libros y accesorios (como cuerdas o fundas protectoras).

2. Crea una comunidad

Una escuela de música es mucho más que una empresa: es una excusa para que alumnos, hijos, padres y maestros se reúnan alrededor de una pasión común: la música. Así que piensa qué canales de comunicación utilizar para mantener a ese grupo de personas conectadas. Por ejemplo, puedes organizar conciertos de fin de año, pero también reuniones más pequeñas para festejar los cumpleaños del mes, o las fechas patrias.

3. Dale formalidad al negocio

Estos negocios suelen caracterizarse por no aceptar pagos electrónicos, no entregar facturas y no contar con aplicaciones para confirmar o cancelar una clase. Y eso, al final, puede terminar afectando la imagen de la institución y la calidad de la oferta educativa. Incorpora al menos un sistema de facturación electrónica , y a medida que el negocio crezca una plataforma de administración empresarial que te permita controlar los ingresos, gastos y ganancias, así como revisar el inventario de insumos y las cotizaciones con los proveedores.

4. Premia a tus alumnos más leales

Está bien esforzarse por aumentar el número de clientes, pero es más importante y más rentable mantener contentos a los que están con nosotros desde hace mucho tiempo. Diseña un programa de beneficios especiales para los estudiantes que no falten a ninguna clase en el mes, o que cumplan más de un año en la institución. También son muy efectivos los programas de referidos, por lo que será fundamental ofrecer un servicio de excelencia, que merezca ser recomendado.

5. Aprovecha el poder de las redes sociales

No olvides por último diseñar una estrategia de comunicación a través de Facebook e Instagram, las dos plataformas más útiles para conectar con el corazón de los clientes y conversar con ellos. Allí puedes compartir no solo avisos como el comienzo de las vacaciones, el reinicio del ciclo escolar o promociones, sino momentos del día a día de la escuela o algo especial para festejar, como el logro de un profesor que dará un concierto en el extranjero.

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