Una vez que un negocio ha superado los dos o tres primeros años de operación, llega el siguiente desafío: crecer. Se trata de una etapa soñada por todos los emprendedores, ya que significa que su startup fue capaz de sobrevivir. Pero también llena de nuevos desafíos, y en la que una decisión equivocada puede significar el final de tantos esfuerzos y desvelos.

Según los expertos, hay algunos errores muy comunes en los que suelen caer los emprendedores que quieren escalar su negocio. No son muchos, pero pueden tener un efecto letal. Aquí te los presentamos, junto con algunos consejos de cómo evitarlos.

1. Apoyarse en un diagnóstico equivocado sobre las oportunidades de crecimiento

Cuando estás al frente de una empresa, y tienes tantos asuntos que atender, es posible que pierdas el contacto diario con tu cliente. Y dejes de escucharlo. Entonces, el peligro es que te enamores de tus nuevas ideas, o te enfoques en productos o servicios que en realidad no están atendiendo las necesidades reales de tu audiencia. Para no caer en esta trampa, evalúa tu plan de crecimiento con datos concretos sobre tu mercado objetivo, el feedback de tus consumidores e información acerca de qué está haciendo tu competencia.

2. No tener claridad sobre los números del negocio y las principales fuentes de ingreso

¿Sabes cuáles son las líneas de productos más rentables de la empresa? ¿O quiénes son los clientes que más te compran? Si no cuentas con esta información, lo más probable es que termines invirtiendo en áreas o estrategias que al final no aportarán nada al crecimiento de la compañía. Esto es muy común en empresas que tienen ingresos altos o que están sobrecapitalizadas, y que por lo tanto tienden a ser descuidadas en sus gastos e inversiones.

3. Descartar lo que funciona “por viejo”

Otro error muy común es intentar cambiar aquellas áreas del negocio que están dando buenos resultados, simplemente porque los nuevos tiempos indican que así tiene que ser. Un buen ejemplo es lo que sucede con la irrupción del marketing digital, y lo que en general tienen que atravesar los vendedores de la primera hora: de repente, sus opiniones y puntos de vista ya no cuentan. Esa información nunca debe ser descartada, sino por el contrario valorada para enriquecer desde la voz de la experiencia el desarrollo de los nuevos planes.

4. Negarse a contratar nuevos empleados

Un negocio en crecimiento enfrenta nuevos desafíos, y necesita nuevos talentos para superarlos. Por eso es importante incorporar a especialistas en determinadas áreas, como comercio electrónico o finanzas, por ejemplo para atraer el capital fresco vital para las nuevas inversiones. Y sobre todo a profesionales con experiencia en alcanzar esos objetivos que nosotros nos hemos planteado. Sumar nuevos elementos siempre causará temor en la plantilla actual, y hasta algunas fricciones con los empleados más antiguos. Así que si quieres que las cosas salgan bien, tendrás que trabajar en una estrategia de inmersión e integración con el responsable de Recursos Humanos.

Esperamos que estos cuatro puntos se conviertan en grandes fortalezas de tu negocio para que el crecimiento sea sostenible y exitoso.

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