Tener empleados trabajando fuera de las instalaciones de la compañía es una práctica que los empresarios y emprendedores están adoptando cada vez más en México. ¿Por qué? En primer lugar, porque permite armar equipos más productivos, eficientes y saludables. Pero además, resulta una buena estrategia para atraer el mejor talento del mercado, sobre todo entre las nuevas generaciones.

Los números lo dejan claro: según algunos estudios, el 80% de las personas que trabajan desde su casa siente menos estrés, lo que les permite enfocarse mejor en sus tareas y mantenerse motivados. En esto tiene un gran peso el mayor balance que se logra entre la vida personal y profesional, gracias por ejemplo a que se deja de perder tiempo en el tráfico, o en reuniones improductivas en la oficina.

Sin embargo, es necesario hablar también de los desafíos de esta modalidad. Sobre todo en culturas como las latinoamericanas, donde a veces falta disciplina, puntualidad y capacidad de autonomía entre los colaboradores. Por eso, si están pensando en trabajar de manera remota con parte de tu equipo, es importante que tengas en cuenta estos cuatro consejos para poder hacerlo en forma exitosa.

1. Define funciones y metas claras

Cuando un empleado no asiste todos los días a las instalaciones de la compañía, es difícil determinar cuánto tiempo pasa realmente trabajando. Lo que necesitas es cambiar el foco por métricas que te permitan determinar resultados concretos: por ejemplo, la finalización de un estudio en cinco días hábiles, o la entrega en tiempo y forma de un reporte por la reunión con tres potenciales clientes. Este es un trabajo que necesitas hacer al inicio de cada período (por ejemplo, enero y julio, o por cada trimestre), y revisar en forma permanente.

2. Apóyate en la tecnología

Para poder avanzar en los proyectos y medir los resultados, es básico contar con un software que permita a los jefes y sus equipos mantenerse comunicados y al tanto de cada novedad. Hoy hay muchas plataformas disponibles, algunas incluso con versiones gratuitas, como Trello,  Asana o la más poderosa Slack. Recuerda que cada plan debe tener siempre un responsable, para dar seguimiento a los avances y permanecer alerta ante errores, retrasos o cambios de último momento solicitados por un cliente.

3. Mantén una comunicación fluida

¡Este punto es vital! Y para no descuidarlo, necesitas incorporar una serie de protocolos, reglas y herramientas. Por ejemplo, es básico definir los horarios en los que el empleado debe estar disponible, y a través de qué medios (¿Whatsapp o Skype?). Las videoconferencias (Zoom es una plataforma ideal) resultan muy útiles para tener un contacto más personal, ya que es posible ver las expresiones y el lenguaje corporal de nuestro interlocutor. Y no olvides realizar cada tanto encuentros en persona con los trabajadores remotos, tanto para ajustar detalles de los proyectos como para sumarlos a actividades de integración de todos los empleados, como talleres de capacitación o fiestas de fin de año.

4. Expande el alcance de la cultura de la compañía

Ahora, la misión, visión y valores del negocio deben enraizarse en el hogar de cada colaborador que trabaje desde su casa. Es un reto muy grande, pero alcanzable. Lo que necesitas hacer en primer lugar es promover en forma permanente la identidad de la empresa, por ejemplo a través de newsletters del área de Recursos Humanos, que recuerden sus lineamientos básicos e informen sobre acciones concretas para sostenerlos (como reconocer públicamente los logros de un trabajador, o realizar actividades solidarias durante algún fin de semana).

También es muy importante que la cultura organizacional funcione como un filtro durante el proceso de selección de nuevos integrantes del equipo remoto, para asegurarnos de que van a ser parte de ella y no un factor de conflicto.

 

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