¿Sabías que las pequeñas y medianas empresas de México gastan millones de pesos al año en litigios y otros asuntos legales? Aunque es un tema que muchos emprendedores no tienen en cuenta, sobre todo durante las primeras etapas del negocio, prepararse ante la posibilidad de una demanda es vital para su supervivencia.

Por eso, y como una herramienta más para que sientes las bases de un 2020 exitoso y de crecimiento, hoy queremos compartirte cuáles son los pasos que debes seguir ante la acción judicial de, por ejemplo, un ex empleado, socio o proveedor. Y así evites pérdidas considerables de tiempo, energía y recursos monetarios.

Busca un abogado a la medida del negocio y del problema

La clave está en encontrar a un profesional que no solo ofrezca honorarios accesibles, sino que entienda la dinámica de negocios de una empresa pequeña o mediana.

Pregunta a otros empresarios Pyme, o en la cámara o red empresarial a la que perteneces, si pueden recomendarte a un experto, cuáles son sus antecedentes, en qué tipo de situaciones fue útil y cuánto cobra. Entrevístate con más de un candidato, pregúntales por situaciones concretas y cómo las resolvieron, analiza con detenimiento cuál es tu mejor opción, y evita contratar a alguien por pura intuición y para salir del apuro.

Determina cuáles son las primeros pasos a seguir

Una vez recibida la demanda, hay que revisarla y optar por dos caminos: o reconocer el error y pensar en la opción de un acuerdo extra-judicial, o preparar la defensa de la empresa ante un juicio. La decisión, en la que el asesoramiento de un abogado es vital, dependerá no solo de la justicia o injusticia de la demanda, sino de la situación actual del negocio, los recursos con los que cuenta para enfrentar el problema, y las consecuencias futuras para la protección legal y la reputación de la empresa y sus dueños. Una vez tomada la decisión, asegúrate de que toda la documentación necesaria sea elaborada y enviada a las personas correspondientes.

Involúcrate en el proceso

Como dueño del negocio, no dejes todo en mano de los abogados. Después de todo, se trata de tu empresa, de tu patrimonio, y de años de esfuerzo y trabajo. Cualquiera haya sido la estrategia legal elegida, la resolución de una demanda es un camino largo que requiere conocimientos y experiencia, pero también mucha paciencia e inteligencia emocional. No metas al negocio en mayores problemas con decisiones apresuradas o artilugios legales.

Toma el incidente como una oportunidad para aprender más y evitar situaciones similares en el futuro. Y en lo posible, busca información y consejos más allá de los que te brinde tu abogado, para asegurarte de que se está avanzando por el camino correcto.

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