¿Te ha pasado que transcurre un día completo y no sabes en qué lo invertiste? Sin duda, ésta es una señal de que nuestra productividad no es la mejor y es posible que incurramos en  diversos hábitos que nos distraen de nuestros verdaderos objetivos. No detectar a tiempo estos malos hábitos y corregirlos puede afectar el desarrollo de nuestras labores o contribuir de manera directa a cometer constantes errores.

Te presentamos cinco actividades negativas que debes controlar a tiempo, para mejorar tu productividad como emprendedor y beneficiar tu negocio.

1. Trabajar sin rumbo fijo

La falta de planeación es uno de los principales motivos que más afectan la productividad, ya que al no contar con un rumbo fijo puedes perder la noción sobre las actividades a realizar, cuáles son más importantes desahogar y cómo hacerlas.

2. No establecer actividades por orden de importancia

Podemos planear días, semanas u horas, pero si no establecemos un listado de prioridades y le damos seguimiento, tal vez acabemos haciendo tareas que no eran tan urgentes como parecían y tendremos pocos avances en nuestros objetivos reales. Aprende a definir qué actividades son más relevantes para tu proyecto y manténte pendiente para darles un ritmo adecuado para su realización.

3. No saber delegar

No hay nada que afecte más la productividad que un líder con la firme idea de que nadie más puede hacer las cosas que él mismo. Este punto de vista resta en automático la importancia al equipo de colaboradores y crea una línea directa al estancamiento, ya que no hay suficiente tiempo para realizar todas las actividades. Si cuentas con colaboradores, debes aprender a delegar responsabilidades y dale a tu equipo su valor, por algo son parte de tu proyecto.

4. Perfeccionismo mortal

Existen personas que pueden pasar todo un día haciendo una sola actividad por ser sumamente exigentes en cómo se realizan o entregan las cosas,  pero este extremo puede afectar, ya que no se avanza. Recuerda, no se trata de entregar todo mal, se trata de ser eficiente y avanzar, muchas veces menos es más.

5. Omnipresencia

Como decía un viejo refrán: “El que mucho abarca, poco aprieta”. Querer estar en todas partes al mismo tiempo, resulta muy efectivo para frenar toda productividad. A veces significa hacer todo y nada a la vez, esto puede crear desconfianza a los que nos rodean por querer estar en todas partes. Definitivamente es algo que debes evitar.

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