Las tarjetas corporativas son una gran opción para ordenar los gastos de la empresa, controlar el flujo del efectivo y aprovechar financiamientos por 30 días o más sin costo alguno. La pregunta es si esta herramienta es accesible para una empresa mediana o pequeña, y si realmente ofrece ventajas para optimizar su operación. La respuesta, en los dos casos, es sí.

Hoy son varias las instituciones bancarias y las proveedoras de soluciones empresariales que ofrecen tarjetas corporativas sin necesidad de que un negocio acredite ingresos por millones de pesos al año. Por supuesto, hay algunos requisitos que tendrás que cumplir: por ejemplo, acreditar la actividad del negocio a través de una cuenta bancaria, presentar documentos fiscales (como un RFC), un comprobante de domicilio, y acreditar un buen historial crediticio como dueño de la compañía.

Los expertos también recomiendan que el negocio tenga una estructura organizada, y procesos ordenados para el control y administración de los egresos. No importa si tienes uno o 50 empleados, la idea es que este tipo de herramientas generen más orden y productividad, y no que abran la ventana para gastos injustificados (como la colegiatura de los hijos del director general).

Ten en cuenta que las tarjetas corporativas pueden clasificarse, según su forma de pago, en cuatro categorías: de débito, de servicio, de crédito, y aquellas que funcionan como parte de una plataforma para el control de gastos empresariales.

Tarjetas de débito

La compañía hace uso de los recursos disponibles al momento en una cuenta bancaria, a través de extracciones o pagos electrónicos. Son muy útiles para egresos recurrentes que exigen ser realizados por medios electrónicos par ser deducibles, como la gasolina. Pero es importante confirmar siempre la existencia de fondos

Tarjetas de servicio

dan un período de crédito de 30 a 40 días, dependiendo de la institución, y exigen la liquidación del saldo total. De lo contrario, se aplican penalizaciones.

Tarjetas de crédito

Permiten liquidar solo una parte del saldo facturado, pero a menos que se trate de compras con pagos sin intereses, aplican recargos.

Plataformas de control de gastos corporativos

Integran los plásticos a un software que permite registrar los egresos, comprobarlos a través de sus correspondientes facturas y autorizarlos. Son ideales para llevar un mejor control de gastos de respresentación y viáticos. Además, hoy existen soluciones como Empresarial Enred, que se pueden integrar a los sistemas de Contabilidad y de Administración de las compañías.

Las ventajas de las tarjetas empresariales son muchas, y también varias las opciones que encontrarás en el mercado. Aquí te compartimos los principales puntos que deberías tener en cuenta para decidirte a incorporar esta solución a tu negocio.

  • Generan procesos más sencillos para realizar y justificar gastos de operación, representación o por viajes.
  • Evitan los depósitos en efectivo en las cuentas de los empleados, para realizar gastos de taxis, comidas o pasajes aéreos.
  • Mejoran el flujo de efectivo.
  • Brindan la posibilidad de hacer un análisis profundo de los gastos y mejorar la estrategia financiera del negocio.
  • Simplifican la comprobación de gastos ante Hacienda, y hacen posible la deducibilidad de aquellos que deben hacerse sí o sí en forma electrónica (por ejemplo, los de gasolina).
  • Eliminan de discrepancias fiscales relativas a los gastos de la empresa.
  • Tienen un impacto directo en la productividad del negocio.

Ahora que conoces los beneficios, ¿cómo crees que ayudaría para administración de los recursos de tu negocio?

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