Uno de los retos principales que tienen los emprendedores y empresarios Pyme es contar con el dinero y liquidez que necesitan para mantener el negocio en actividad. Nos referimos al llamado capital de trabajo, también conocido como activo circulante disponible.

Saber con cuántos recursos contamos es clave para programar el pago a tiempo a empleados y proveedores, o cumplir con las obligaciones impositivas de la empresa. Por eso hoy queremos explicarte a detalle cuáles son los elementos que componen el capital de trabajo y cómo calcularlos.

Para que la información sea más clara, vamos a tomar el ejemplo de una cadena de pastelerías. Ten en cuenta que para no cometer errores, y a medida que el negocio crece, es fundamental apoyarse en un Sistema de Contabilidad, que te permita hacer un control riguroso de los recursos (a través del cálculo de gastos, ingresos y presupuestos).

1. Materias primas y productos terminados

Para operar en el día a día, una pastelería necesita harina, azúcar, levadura, leche, cremas, chocolate, esencias y empaques, entre otros insumos. Y luego poner los pasteles, galletas y cupcakes a disposición de los consumidores en todos los locales, para atraer a los clientes y generar ingresos. Piensa cuáles serían en tu caso estos insumos y artículos a la venta.

2. Efectivo

Todo negocio, sobre todo los de venta al público, necesita tener dinero en la caja para cobrar a sus clientes que no cuentan con tarjetas de débito o crédito. Además, el dueño de una pastelería también tiene que contar con efectivo en las oficinas para realizar pagos menores (como el de mensajería o la compra de una cantidad pequeña de una materia prima) o afrontar gastos de emergencia.

3. Bancos

Para poder operar sin sobresaltos, también es importante que se tenga dinero en la cuenta bancaria de la empresa. Esta es una forma más segura de mantener el capital de trabajo necesario, y de llevar un registro más ordenado de los pagos de los salarios, proveedores, servicios e impuestos. Para hacerlo con mayor eficiencia, considera la opción de adquirir una plataforma de administración bancaria link a Aspel Banco que te permita manejar todas las cuentas e integrar la información con los sistemas contables y de administración.

4. Cuentas por cobrar

Se trata del dinero que todavía no ingresa a las cuentas del negocio, pero cuya obligación de pago ya tiene un cliente. Siguiendo el ejemplo de la pastelería, si le vende pasteles y galletas a una cafetería, quizá los entregue todos los días pero reciba el pago a fin de mes. Y mientras tanto el dueño tiene que hacerse cargo del costo de la materia prima y el pago a los empleados, con el capital de trabajo disponible en ese momento. Otro buen ejemplo es en el caso de los cobros con tarjeta de crédito.

5. Anticipo a proveedores

En algunos casos, y siempre que no afecte la salud financiera del negocio, algunos empresarios pagan insumos por adelantado para aprovechar algún descuento u oferta especial, o simplemente para asegurarse de poder contar con mercadería específica a tiempo. Sería el caso, por ejemplo, de empaque especiales para los panes y dulces de Navidad.

6. Pagos provisionales de Impuestos y saldos a favor

Esto sucede, por ejemplo, cuando hacemos pagos mensuales del Impuesto sobre la Renta (ISR) a cuenta del impuesto anual, que resultan mayores al impuesto del año, o bien, por efectuar pagos mayores de Impuesto al Valor Agregado (IVA) a proveedores correspondiente a compras y gastos que los que se trasladan a clientes por los ingresos y ventas del negocio; en estos casos, es la autoridad fiscal la que tiene una deuda con el negocio (deuda que eventualmente podrá recuperarse). Como ya hemos comentado en otros artículos, es muy importante que aunque cuentes con el apoyo de un contador, no te desentiendas del cálculo de los impuestos y estés al tanto de la situación fiscal de la empresa.

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