El sector de la educación en línea está creciendo a un ritmo impresionante: se estima que para 2025 alcanzará los US$350,000 millones de dólares en ventas. Todo gracias al mayor acceso a la tecnología, la aparición de nuevas plataformas de e-learning, y el mayor interés de instituciones educativas y empresas por incorporar esta metodología.

Así que si estás pensando en armar cursos en línea para expandir tu negocio, no esperes más. Con ellos, no solo podrás generar un flujo constante de ingresos, sino también compartir tu conocimiento, ayudar a tus clientes a lograr sus propios objetivos y crear una comunidad más fuerte alrededor de tu marca.

La oportunidad es enorme. Y todos los emprendedores tienen el potencial de aprovechar esta nueva tendencia: desde el dueño de un restaurante que quiere compartir sus mejores recetas hasta un experto en marketing digital o un fotógrafo. Para hacerlo con éxito, lo importante es tener en cuenta algunos puntos clave, que te compartimos a continuación.

Paso #1. Identifica tu ventaja competitiva

¿Cuál es tu principal talento? ¿Qué experiencia tienes? ¿En qué has ayudado a tus clientes, y por qué estarían dispuestos a recomendarte? ¿Qué es lo que más te apasiona de tu trabajo? Analiza todos estos puntos y determina dónde está tu mayor oportunidad, es decir, cuál es ese problema o “dolor” que puedes resolver con un curso en línea.

Paso #2. Define a tu cliente ideal

Lo mejor es enfocarse en una audiencia segmentada, con necesidades específicas que conecten con tus conocimientos, experiencia y talento. Si apuntas a un público masivo, será más difícil competir con cientos de miles de expertos que ofrecen lo mismo que tú. Identifica entonces a esa pequeña audiencia a la que puedes educar y ayudar, y averigua si está dispuesta a invertir tiempo y dinero en un curso.

Paso #3. Trabaja en un método de enseñanza

Para que una capacitación funcione, un instructor necesita apoyarse en un sistema “paso a paso” que sus alumnos puedan seguir y aplicar de manera ordenada para alcanzar un objetivo específico. Y el problema de muchos cursos en línea es que a veces son demasiado generales, no tienen estructura ni materiales de trabajo, y su contenido se limita a los comentarios del instructor.

Paso #4. Crea el contenido del curso

Al principio, no hace falta que inviertas en una plataforma de e-learning (después de todo, lo más importante es ayudar a tus alumnos a alcanzar sus objetivos). Puedes arrancar con Webinars, transmisiones en vivo e incluso llamadas, a través de aplicaciones gratuitas. Y con el tiempo, cuando ya hayas confirmado el interés de tu audiencia y hecho los ajustes necesarios en la metodología, puedes grabar las sesiones de capacitación y entonces sí ponerlas a disposición de otros interesados.

Paso #5. Promociona la novedad

Al principio, enfócate en tu audiencia actual. Es mejor arrancar con unos pocos alumnos, para confirmar el interés por las soluciones que vas a compartir, probar la metodología y hacer los ajustes necesarios para las siguientes ediciones del curso. De acuerdo a las características de tus potenciales alumnos, define cuáles van a ser los canales más adecuados de promoción, como redes sociales (¿Facebook o LinkedIn?) o campañas de email marketing.

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