Los negocios desde casa son una gran opción para aquellos emprendedores que prestan servicios, o que deciden arrancar con una inversión pequeña para ir probando la respuesta del mercado a sus productos. Sus ventajas son claras: por ejemplo, el ahorro significativo en los gastos para rentar una oficina y pagar servicios como la luz; evitar la pérdida de tiempo para trasladarse al lugar de trabajo, o por los congestionamientos de tráfico; y la posibilidad de planificar mejor el día.

Sin embargo, esta práctica también tiene peligros que es mejor tener en cuenta. El hecho de trabajar muchas horas no solo puede provocar sentimientos de aislamiento, angustia y depresión,  también, si no somos disciplinados, falta de foco, dispersión y la famosa “procrastinación”.

Una encuesta realizada por Spaces, una empresa especializada en la gestión de espacios de coworking, determinó que el 38% de los trabajadores que hacen home office se sienten solos, y que el 64% siente como algo negativo la falta de interacción diaria con otras personas. También manifestaron temores sobre su salud física: el 32% expresó sentir miedo de ganar peso, por el acceso permanente a alimentos dentro de la casa.

Analicemos padecimientos y enfermedades típicas del trabajo en casa una por una, y qué podrías hacer para evitarlas.

Depresión

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que para el 2020 la depresión será la segunda causa de discapacidad en el mundo, y la primera en países en vías de desarrollo, como México. Además de sus efectos personales, y según las estadísticas, esta afección puede hacerte perder entre tres y 25 días de trabajo al año. ¿Qué puedes hacer para prevenirla? Organiza tu agenda para salir de casa aunque sea una vez al día, para hablar con un cliente, un colaborador o asistir a un evento importante de tu industria. Otra alternativa es trabajar algunos días desde un espacio de coworking, o en espacios abiertos como cafeterías y terrazas.

Ansiedad

Si te metiste en la aventura de emprender, no podrás evitar sentir presión y estrés. Pero sí tomar medidas que te permitan manejar la incertidumbre y sentirte más tranquilo. Es imprescindible que tengas una agenda, y que manejes tu día de la manera más inteligente (por ejemplo, dedica las primeras horas del día a las tareas más creativas). Toma solo los proyectos que realmente puedas manejar, y que no pongan en peligro la estabilidad del negocio. Forma un buen equipo de colaboradores, y aprende a delegar. ¡Y trabaja en procesos!

Aumento de peso

Por empezar, establece tu lugar de trabajo lejos de la cocina de la casa. No compres snacks, galletas y otros alimentos altos en calorías y grasas, y que podrían tentarte ante un momento de estrés. Evita cocinar tus alimentos dentro del horario de trabajo, eso además te hará perder mucho tiempo. Y si no cuentas con ayuda en casa, trata de preparar tu menú el fin de semana, o busca alternativas económicas y saludables de entrega.

Dolores físicos

Hacer home office puede significar pasar muchas horas inmóvil frente a una computadora, o realizando la misma actividad en un solo lugar. Practica una hora de ejercicio al día, ya sea en un gimnasio o simplemente caminando por el parque cercano a tu casa. Sé muy disciplinado y ve este tiempo como una inversión en tu salud física y mental, y no como una actividad más del día. Si no lo haces, sufrirás contracturas, más estrés, angustia y agotamiento crónico.

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