Como dueños de un negocio, debe apreciarse el valor del tiempo. Cada día representa para nosotros una oportunidad única de hacer crecer el negocio, ser mejores líderes y dedicarnos a la vida personal. Pero si no somos productivos, no lograremos alcanzar ninguna meta.

Aunque cada persona es diferente, hay hábitos que pueden ayudarnos a manejar mejor nuestro tiempo, energía y capacidad de concentración. Lo más importante es crear una rutina que nos brinde certeza sobre las tareas que tendremos que cumplir y nos libere del estrés de no saber por dónde empezar o cómo seguir. Éstos son algunos consejos básicos que debes seguir.


MAÑANA

Despiértate siempre a la misma hora. No importa si trabajas en casa y no tienes que cumplir un horario. Lo recomendable es que lo hagas a las 7:00 am o más temprano, para aprovechar las horas más productivas.

Arranca el día con una actividad que te motive. Puede ser una sesión de meditación, una ducha reconfortante o un desayuno en familia. Así saldrás de casa con una sonrisa y listo para empezar a trabajar.

Dedica las primeras horas a las tareas más creativas. Durante la mañana tenemos la cabeza más despejada y abierta a las nuevas ideas. Deja la tarde para las actividades automatizadas, como contestar los correos electrónicos y cuentas bancarias.

 

 

 

 

TARDE

Respeta tu horario de comida. Por ningún motivo pases horas sin ingerir agua ni alimentos, tu cerebro y tu cuerpo necesitan energía para seguir funcionando. Además, la comida es un buen momento para convivir con tus empleados, clientes y proveedores.

Ponte en movimiento. Aunque dediques tiempo al ejercicio en otro momento del día, haz un estiramiento rápido o una caminata de quince minutos luego de la comida. Eso relajará tus músculos y aumentará tu capacidad de concentración.

Evalúa cómo va tu día. Antes de retomar tus tareas, revisa tu lista de pendientes. Si hay algo importante a lo que todavía no has dedicado tiempo, hazlo de una vez. Así evitarás la frustración de volver a casa con esa preocupación.

 

 

 

NOCHE

Revisa la agenda del día siguiente. Antes de dejar la oficina, trabaja en cuáles serán las tareas, reuniones u otras actividades de la semana. Concéntrate en la jornada del día siguiente, ya que tener un panorama claro de las actividades que te esperan y las realizadas, te permitirá estar dispuesto a descansar.

Date tiempo para disfrutar. Pasar momentos en familia, hacer ejercicio o un hobby, no son pérdida de tiempo, ¡al contrario! Son actividades que te permiten relajarte, divertirte y recuperar energía.

Desconéctate. Define una hora y a partir de ese momento no revises correos o contestes llamadas del trabajo. Para evitar malentendidos, avisa a tus colaboradores y clientes que no estarás disponible y que sólo te busquen en caso de una emergencia.

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