Durante los primeros años de operación de una empresa, los freelancers pueden ser actores clave para su crecimiento. Ante la falta de presupuesto, o incluso de tiempo para realizar todos los trámites relacionados con la contratación de personal, son una gran opción para trabajar con el mejor talento del mercado, conseguir a los primeros clientes y empezar a generar una fuente más estable de ingresos.

Con el tiempo, este tipo de colaboradores incluso puede convertirse en parte del equipo de una compañía. Hoy, muchos expertos y profesionales calificados prefieren trabajar por su cuenta y ser contratados para proyectos específicos. Esto es cada vez más común en áreas como consultoría de negocios, comunicación y diseño.

Una política clara de contratación de freelancers es una gran herramienta para colaborar con gente talentosa, apasionada y comprometida con lo que hace, aunque no estará siempre disponible para atender las demandas de la empresa. ¿Cómo manejar los aspectos positivos y negativos de esta relación de trabajo? Aquí algunas respuestas.

¿Dónde encontrar talento?

La tecnología también ha tenido un impacto en este sector, y  hoy existen páginas Web en las que pueden contratarse colaboradores de todas partes del mundo, a precios muy competitivos. Incluso algunas se especializan por sector, como 99designs.com, que reúne a diseñadores. Sin embargo, por las diferencias horarias y la falta de referencias de personas de confianza, lo mejor es recurrir a nuestra comunidad local y trabajar con profesionales con los que podamos desarrollar una relación más cercana. Aunque se trate de un colaborador externo, es importante que conozca tu compañía, tu visión de los negocios y que se sienta parte de tu proyecto.   

¿Cuánto pagar?

Las tarifas deben ser una combinación entre lo que se maneja en el mercado, lo que el colaborador aporta al negocio y qué tiempo debes dedicarle para que el trabajo quede perfecto. Por ejemplo, para desarrollar el logo de un nuevo producto no es lo mismo contratar a un diseñador consagrado que a un estudiante, que posiblemente tenga que mandar decenas de propuestas hasta llegar a la ideal. Antes de salir a buscar talento, define lo que quieres y cuánto estás dispuesto a pagar. Y recuerda que, muchas veces, lo más barato termina siendo lo más caro.

¿Cómo pagar?

Muchos empresarios ven a los freelancers como una opción para ahorrar costos y sacar adelante proyectos aunque no se cuente con el dinero para pagarles, por eso, hay compañías que aplican políticas de pago a colaboradores a 90 y hasta 120 días. Esto puede funcionar por un tiempo, pero a la larga el mejor talento deja de trabajar con este tipo de organizaciones, y los malos comentarios sobre sus prácticas terminan afectando su reputación en el mercado. Define tiempos razonables para liquidar los recibos y facturas, y cumple a tiempo con tus compromisos. Y claro, se muy ordenado también con los pagos de impuestos correspondientes a retenciones y otras cargas fiscales.

¿Cómo manejar la relación de trabajo?

Dedica tiempo a tus colaboradores externos. Aquí puedes encontrar el talento, la ambición y la sed por aprender que quizá ya no tengas entre el personal de tu negocio. Si detectas a un freelancer con estas características, trabaja de cerca con él, comparte consejos sobre cómo hacer las cosas mejor y dale de forma paulatina proyectos cada vez más importantes. En algún momento, si se abre una posición en la empresa, tendrás a la persona ideal para cubrir ese puesto y delegar de manera más efectiva alguna función importante de la operación.

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