En los últimos años, el storytelling se ha posicionado como una de las herramientas más novedosas y efectivas para hacer marketing. Pero entre las Pymes, todavía es considerada como una estrategia reservada para las empresas más grandes, debido a que (como creen erróneamente muchos emprendedores) necesita de un experto o costosos presupuestos de comunicación.

La realidad es que conectar a tu marca con el poder de las historias es algo que puede potenciar muchísimo tu plan de marketing, y una herramienta que está a tu alcance aunque tu negocio sea pequeño o mediano. ¿Cómo aplicarla de manera sencilla pero eficiente el próximo año? Estos son los puntos más importantes que deberías tener en cuenta.

El propósito de la marca

Para aumentar su impacto, toda historia tiene que conectarse con una misión o propósito superior. Si lo único que le dices a tus clientes es que quieres vender mucho y hacer dinero, claramente vas a estar en una situación de desventaja frente a tu competencia. En cambio, si les cuentas que tus productos son biodegradables y que, por lo tanto, con sus compras están ayudando al cuidado del medio ambiente; o que das trabajo a personas con alguna discapacidad para darles acceso a una mayor calidad de vida, entonces estarás invitando a tus clientes a pasar de consumidores a activistas de una causa.

La comunicación del propósito

Luego, analiza a través de qué canales y formatos vas a contar esa historia que va a generar conversaciones relevantes con tu audiencia. Eso significa que vas a tener que hacer ajustes en tu plan de marketing digital, y trabajar por ejemplo con videos u otros formatos, o nuevas redes sociales que en apariencia no tienen nada que ver con tu marca, como TikTok (¡tenemos que ser creativos!). Recuerda que el propósito del storytelling es despertar emoción, pero también una conexión con los clientes actuales y potenciales que se pueda mantener en el largo plazo, y que cumpla una función clara en el embudo de ventas de la marca. Después de todo, el final de todo esfuerzo de marketing es vender.

La marca, el logo y el nombre de los productos

La identidad visual de la marca y la identificación de las diferentes líneas de productos también tienen que estar, idealmente, en sintonía con la historia que quieres contar. Ya no se trata solamente de que un logo sea bonito o llamativo, sino de que despierte desde el inicio las emociones relacionadas con nuestra propuesta de valor y nuestra misión. Entre los sentimientos a los que más pueden apelar las Pymes, están los de cercanía, servicio personalizado, diferenciación, rebeldía, consumo responsable, sustentabilidad e innovación. Para reforzar este mensaje, no olvides trabajar además en el slogan de la marca.

El packaging

En el caso de que vendas productos, piensa de qué manera puedes utilizar los envases para potenciar el alcance de la historia de tu marca. ¡Todo canal cuenta! Por ejemplo, si comercializas alimentos saludables y en su elaboración participan comunidades rurales de bajos ingresos, puedes incluir una pequeña mención a cómo se ha transformado su realidad económica en los últimos años. O si los envases son degradables, puedes contar también qué llevó a tu empresa a tomar esa decisión y qué impacto ha significado (en números concretos) en cuanto a la reducción de residuos.

 

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