Desprendernos de la empresa que tanto nos costó iniciar y hacer crecer es algo en lo que, como emprendedores, no queremos pensar. Pero a veces, esa es la mejor opción cuando el dueño ha cumplido con su ciclo en la compañía y no ha logrado formar a sus sucesores, cuando las pérdidas son insostenibles o simplemente,  debido a los cambios acelerados en el mercado y la necesidad de hacer mayores inversiones, los fundadores reconocen que ya no son capaces de dar pelea a los grandes jugadores.

Tomada la decisión de vender, entonces hay que prepararse con tiempo para el momento de concretar la operación, aún cuando no haya ninguna oferta sobre la mesa. Con un plan de salida bien definido, los dueños podrán tener certeza sobre el precio de la empresa y las condiciones del acuerdo con el comprador, preparar con tiempo a los empleados y asegurarse de que la operación ofrecerá el máximo beneficio para ambas partes.

¿Cómo preparar este plan? Con estos consejos de los expertos en adquisiones y fusiones de empresas.

Confirma que podría haber interés en tu negocio

Para hacer este análisis, tienes que tener en cuenta la situación de la empresa, la dinámica del mercado local y cuáles son las tendencias globales. Por ejemplo, tu compañía puede resultar muy atractiva porque está financieramente sana, tiene una buena cartera de clientes, y cuenta con un equipo directivo talentoso y comprometido. Pero quizá tiene también un modelo de ingresos fácil de replicar. O se mueve en un giro de negocios que está perdiendo ventas en forma acelerada debido a la entrada de nuevas plataformas tecnológicas.

Pon en orden la operación y los números

Una vez confirmado el atractivo del negocio, entonces hay que asegurarse de que toda la información contable y financiera esté perfectamente registrada, que no haya deudas pendientes ni atrasos en el pago a proveedores, ni prácticas fraudulentas en algún departamento. Una empresa transparente y ordenada no solo resulta más atractiva para los inversionistas, sino que permite que el proceso de cambio de manos y la entrada de los nuevos dueños pueda realizarse en forma más rápida.

Fija un precio y las condiciones de la operación

Con la ayuda de un experto en este tipo de adquisiciones, y sobre la base de toda la información que hayas obtenido sobre el mercado, puedes empezar a ponerle un número a tus expectativas. Sé realista, pero a la vez no arranques por un valor muy bajo, porque durante un proceso de negociación seguramente recibirás varias contraofertas.

Define además qué condiciones quieres establecer para la venta, y que para ti no son negociables: por ejemplo, mantener el mismo equipo directivo durante un par de años, o permitirte iniciar otro proyecto en el mismo sector luego de un determinado período.

Determina los mecanismos de comunicación de la venta, y cuál será tu responsabilidad durante el proceso

Según el tamaño y las características de tu empresa, tendrás diferentes alternativas a tu disposición. Si se trata de un negocio pequeño y mediano, puedes hacer los primeros contactos entre tus colegas de una cámara empresarial o incluso entre tus conocidos. O publicar un anuncio en Internet. En cambio, si tu compañía tiene una gran envergadura, entonces lo mejor será buscar el apoyo de una firma especializada en procesos de compras y fusiones, que pueda ayudarte a encontrar al comprador ideal y acompañarte en las negociaciones.

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