En Estados Unidos ya han aparecido algunas cifras que revelan el impacto del teletrabajo en la economía. Por ejemplo, un estudio reveló que desde que inició la pandemia, aquellos estadounidenses que solían conducir hacia su trabajo están ahorrando alrededor de US$758 millones de dólares al día al permanecer en su casa. Ese cálculo incluye los gastos de gasolina, mantenimiento y reparación del automóvil; la reducción de accidentes; y el valor del tiempo que las personas ya no pierden en el tráfico.

Otra de las ventajas es el aumento de la productividad de los equipos: según una encuesta entre compañías que adoptaron el Home Office de manera definitiva en algunas de sus áreas, un 83% reportó una mejora considerable en sus resultados y procesos.

Sin embargo, la transición de la oficina a la casa no resulta sencilla ni para los empleados ni para sus jefes. Y uno de los retos más grandes es mantener la salud de la cultura corporativa, cuando ya no hay un contacto diario y la comunicación puede verse lastimada.

El primero paso es reconocer cuáles son esos retos, y luego pensar en soluciones prácticas para resolverlos. Porque el peor error que puedes cometer como dueño de un negocio es ignorar el cambio drástico de escenario y las nuevas dificultades que van apareciendo, confiado en que todo volverá a la normalidad en algún momento. Vamos a analizar entonces cuáles son esos desafíos.

Reto #1. La comunicación

Mantener un contacto fluido entre personas que ahora están separadas por decenas y a veces cientos de kilómetros de distancia no es una tarea menor, sobre todo en culturas como las latinas, donde las relaciones laborales son más personales. Analiza qué plataforma de comunicación de equipos funciona mejor para tu negocio (según, por ejemplo, el tamaño del equipo o el tipo de actividades). Y luego establece procesos para facilitar el intercambio de información, como una reunión diaria de 15 minutos para arrancar la jornada laboral y asegurarse de que todo el equipo está alineado.

Reto #2. El seguimiento de actividades, proyectos y objetivos

No todos los empleados están preparados para trabajar a distancia y autogestionarse. De hecho, la mayoría está enfrentando problemas para concentrarse, aprovechar al máximo su tiempo y definir prioridades. Por eso, como jefe, ahora una de tus tareas más importantes es acompañar a tu equipo y monitorear el cumplimiento de los procesos y los avances diarios. Además, es vital que recuerdes a tus empleados cuáles son los objetivos más importantes a alcanzar y qué significan para la supervivencia de la empresa.

Reto #3. La creatividad

Trabajar en soledad puede afectar la creatividad de los colaboradores, ya que las ideas surgen más naturalmente en compañía de otros. Además, la crisis está afectando la salud emocional de las personas, y lo más probable es que haya muchos empleados que se sientan estresados y abrumados. Investiga qué nuevos procesos puedes incorporar para que tus colaboradores puedan despejar su mente a determinadas horas del día y recuperar su capacidad para generar ideas. Por ejemplo, puedes regalarles una suscripción a una app de meditación, o pedirles que salgan a caminar durante media hora después de la comida.

Reto #4. La fortaleza del equipo

Cuando temen por la estabilidad de su trabajo y el futuro de su economía, las personas se vuelven más desconfiadas y menos dispuestas a colaborar con otros. Y sin el contacto diario dentro de un espacio común, estos sentimientos pueden potenciarse. Así que piensa cómo puedes promover que tus empleados sigan alimentando su relación personal a la distancia, para que no se pierda ese espíritu de equipo fundamental para atravesar los momentos difíciles. Sugiéreles, por ejemplo, que armen un grupo de WhatsApp por áreas, para comentar las novedades del día a día. Y mantiene en lo posible esos rituales que reunían a todos los trabajadores de la empresa, como el festejo de los cumpleaños del mes (ahora por Zoom).

Reto #5. La motivación

Aunque el aislamiento social no es obligatorio, las actividades sociales han disminuido drásticamente. Y eso seguirá así durante muchos meses, ya que el número de contagios en México no está disminuyendo. A medida que pasa el tiempo, el encierro empieza a afectar el estado de ánimo de las personas, y esto tiene un impacto directo en sus ganas de trabajar. Así que ahora, una de tus nuevas tareas como jefe es leer libros de motivación y liderazgo, hablar con expertos y pensar en nuevas estrategias para que tu gente siga conectada con la misión y visión de la empresa.

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