Ya tienes planes sobre tu proyecto emprendedor y todo parece marchar muy bien, pero ¿qué hay de tu situación fiscal?

Al momento de abrir un negocio es importante cumplir con las obligaciones que adquieres, por lo que antes de entrar en operaciones es importante elegir el régimen fiscal acorde con tus actividades de emprendimiento, ya que la evasión fiscal puede traerte muchos problemas, así como frenar el crecimiento de tu negocio.

A continuación te presentamos los regímenes fiscales que existen en México para que puedas informarte de forma adecuada sobre los requisitos y obligaciones que debes cumplir ante la autoridad fiscal.

Régimen de asalariados

Este régimen es para aquellas personas físicas que perciben salarios y prestaciones derivadas de un trabajo personal subordinado, es decir que están a disposición de un empleador. Bajo este régimen, los empleados tienen derecho a la participación en las utilidades, así como indemnizaciones por la separación de su empleo.

Un ejemplo claro son aquellas personas que laboran para un empleador, sea de sector público y privado. También este término se utiliza para funcionarios y trabajadores del Estado, miembros de fuerzas armadas, honorarios a personas que presten servicios a un prestario en sus instalaciones, comisionistas o comerciantes que trabajan para empresas de personas físicas o morales.

Honorarios. Servicios profesionales

Bajo este régimen deben tributar las personas físicas que obtienen ingresos mediante la prestación de servicios profesionales de forma independiente a empresas, dependencias de gobierno o a personas físicas, pero no son asalariados.

Como ejemplo están los abogados, contadores, arquitectos, médicos, dentistas, ingenieros, diseñadores, entre otros profesionistas que no ejercen un trabajo subordinado.

Arrendamiento de inmuebles

Si vas a poner a la renta bienes, este régimen es para ti. Está destinado a las personas que obtengan ingresos por rentar o alquilar bienes inmuebles, como casas, departamentos, edificios, locales comerciales y bodegas. Recuerda que es muy importante tener todo en regla para evitar controversias.

 

Actividades empresariales

Este régimen está destinado a quienes realizan actividades comerciales, industriales, autotrasportes, ganaderas, de pesca o silvícolas. En este régimen no se establece un límite de ingresos anuales.

Ejemplo de las personas que tributan en este régimen están quienes tienen talleres mecánicos, imprentas, restaurantes, cafeterías, cocinas económicas, cantinas, bares, tiendas de abarrotes o misceláneas, minisúpers, guarderías, refaccionarias, entre muchas otras

 

Incorporación Fiscal (RIF)

Es para personas físicas que realizan actividades empresariales o presten servicios que no requieren para realizarlos un título profesional.

Bajo este concepto, también pueden obtener ingresos por sueldos o salarios, asimilados a salarios o ingresos por intereses, siempre y cuando el total de sus ingresos anuales no superen los dos millones de pesos.

Ejemplos para RIF están las fondas, misceláneas, salones de belleza, refaccionarias, talleres, tintorerías, papelerías, carnicerías y similares.

¿Qué régimen te conviene más respecto a tus actividades como emprendedor?

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