Durante los meses en los que millones de personas en todo el mundo se encerraron en sus casas para evitar contagiarse del Covid-19, la Tierra pudo “respirar”. El tráfico y el ruido en las calles de las grandes ciudades disminuyó, la contaminación del aire bajó radicalmente, el agua de las playas más visitadas por los turistas volvió a ser cristalina, y muchos animales salvajes regresaron a su hábitat natural. Ahora que estamos más cerca de retomar nuestra actividad normal, ¿qué tenemos que aprender de esto?

Quizá la principal lección es que toda actividad humana, por pequeña que sea, tiene un impacto sobre el medio ambiente. Y eso incluye lo que hacemos todos los días no solo como consumidores, sino también en nuestras empresas o como profesionales independientes.

Lo que está claro es que ya no podemos desentendernos de esta responsabilidad, que en realidad, es una gran oportunidad para contribuir a la sustentabilidad del planeta. Y estas son algunas ideas que puedes poner en práctica en tu negocio.

1. Continuar con la modalidad de trabajo remoto

Si un empleado no tiene que trasladarse a una oficina para realizar sus labores, se reduce la contaminación por el uso de combustible (ya sea de un auto propio o de una unidad de transporte público), el consumo de energía eléctrica, y la generación de residuos. Por supuesto, es difícil que una empresa pueda incorporar el home office al 100% de un día para otro, pero analiza en qué áreas de la compañía podría incluso tener otros beneficios en cuanto a la baja de costos y la productividad.

2. Analizar cómo pueden ayudar a sus empleados a reducir los tiempos de traslado

En el caso de aquellos trabajadores que sí o sí tengan que regresar a la fábrica, restaurante u oficina, trabaja en un plan para que puedan coordinarse entre ellos y, por ejemplo, viajar juntos en el automóvil de un compañero, o compartir el costo de un servicio de taxi. Ten en cuenta que el tráfico es responsable por más del 50% de las partículas que contaminan el aire en los centros urbanos. Y de esta manera, tu equipo no solo contribuirá al cuidado del medio ambiente, sino que reducirá el tiempo que tarda en llegar a su trabajo, y se sentirá más feliz.

3. Incorporar prácticas sustentables en la empresa

Analiza junto a tu equipo cómo podría reducirse el impacto ambiental de las actividades en tu compañía. Investiga, por ejemplo, cuál es el consumo bimestral de energía eléctrica y qué opciones viables para el presupuesto del negocio existen en el mercado para reducirlo (por ejemplo, a través de la instalación de paneles solares o focos ahorradores). Otras áreas de oportunidad están en el consumo de agua, la generación de residuos, la impresión de documentos, y el desperdicio en materiales de empaque y oficina.

4. Apoyar las iniciativas para la protección del medio ambiente en su ciudad o estado

Investiga cuáles son las políticas públicas o campañas de organizaciones privadas en las que podrías involucrar a tu empresa y a los empleados que estén interesados en sumarse. Por ejemplo, hay asociaciones que organizan campañas para recolectar residuos electrónicos en los lugares de trabajo, para plantar árboles o limpiar espacios públicos los fines de semana. Además de la satisfacción de que tu empresa haga su aporte a la sustentabilidad del planeta, tu marca se verá asociada a valores positivos y de paso, promoverás el trabajo en equipo.

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