En el mundo de los negocios, hay muchos casos de éxito de parejas de novios o matrimonios que un día decidieron emprender juntos. Cuando leemos este tipo de historias en una revista, todo parece ideal: un proyecto compartido, la posibilidad de trabajar con alguien a quien conoces bien, y más tiempo juntos.

Pero la realidad es que iniciar y hacer crecer una empresa con tu pareja puede convertirse en un infierno si las cosas no se manejan con inteligencia. En primer lugar, porque los límites entre la vida profesional y familiar se borran; los problemas cotidianos pueden terminar afectando hasta la relación más sólida.

Si estás en medio de esta situación y sientes que estás poniendo tu relación en peligro, necesitas aplicar algunos de estos consejos. Recuerda que ante todo, una pareja sana necesita comunicación. No hay solución posible si no somos capaces de expresar lo que sentimos, pero también de escuchar.

1. Confirmen que los dos están seguros de su vocación por emprender

Para que cualquier proyecto funcione, es imprescindible que todas las partes involucradas se sientan comprometidas con un objetivo común. Pero quizá tu pareja añora su trabajo en un gran corporativo, porque le ofrecía una mayor seguridad. O descubrió que al final no le gusta pasar tantas horas en un restaurante, o atendiendo las quejas de los clientes. Este es el tipo de conversaciones que deben tener, no importa cuál sea la carga de trabajo o las dificultades.

2. Revisen en qué son complementarios

Las personas se enamoran más allá de sus diferentes personalidades, pero esto es algo que no necesariamente aplica en los negocios. En este caso, lo que importa es sumar, es decir, tener en claro en qué soy bueno yo y qué puede aportar la otra persona. Si últimamente estás teniendo muchas discusiones con tu pareja, quizá no hayan hecho este análisis a fondo, estén chocando en sus funciones y no estén explotando al máximo los conocimientos y habilidades de cada uno.

3. Establezcan límites entre la empresa y la familia

Este punto es sumamente difícil de lograr y cada pareja encuentra sus propias fórmulas para hacerlo. En algunos casos, acuerdan no hablar del negocio fuera del horario laboral, a menos que se trate de una emergencia. En otros, se utiliza una aplicación de mensajería exclusivamente para la empresa, y otra para tratar asuntos personales y se acuerda que los padres, hijos y otros familiares tienen prohibido participar de las discusiones.

4. Trabajen en su inteligencia emocional

Los emprendedores son personas de carne y hueso y no siempre pueden resolver las cosas de la mejor manera. Enfrentar los retos de ser tu propio jefe es desgastante a nivel emocional, y si decidiste hacerlo con tu compañero o compañera de vida es inevitable que en algún momento haya roces. Es básico que trabajen no sólo en su formación en administración o finanzas, sino también en su desarrollo personal. Por eso, dediquen algunas horas de la semana a leer sobre el tema, asistir a talleres o, si los problemas ya son muy grandes, a tomar sesiones con un coach especializado.

5. No pierdan nunca la confianza, el respeto y la ilusión por trabajar juntos.

Si en algún momento sienten que falta alguna de estas condiciones, es hora de plantearse la idea de cerrar el negocio, o de que alguna de las partes busque un trabajo. De otra manera, los conflictos van a escalar, los resultados no van a llegar y el final del proyecto de pareja será inevitable. Como aconsejan los especialistas, manténgase alertas a las señales de peligro, mantengan una comunicación abierta y sean valientes para tomar decisiones a tiempo.

¿Has presentando un conflicto al trabajar con tu pareja?, cuéntanos, cómo han resuelto este tipo de situaciones.

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