Si todavía sigues trabajando desde casa, ya habrás notado cómo aumentó el tiempo que pasas frente a una pantalla. Antes de la cuarentena, con las reuniones presenciales, la hora de la comida o el traslado diario hacia la oficina, podíamos desconectarnos de manera natural de la tecnología.

Ahora, en cambio, con las video-conferencias y las comunicaciones permanentes por WhatsApp o las plataformas de trabajo colaborativo, parece casi imposible eludir la dependencia de la computadora o del celular. Sumado a la reducción de salidas al exterior y de una actividad física adecuada, eso está provocando en muchas personas fatiga visual, contracturas musculares en el cuello y los hombros, y dolores en la zona lumbar. Y por eso es urgente tomar medidas para reducir el tiempo que pasamos frente a una pantalla.

La clave está en eliminar el uso de la tecnología en algunas de las tareas que realizamos durante el día, incluso las más sencillas, para darle un descanso a nuestro cuerpo y recuperar la energía. Parece casi imposible, pero con estos sencillos consejos prácticos podrás lograrlo.

Consejo #1. Adopta nuevos hábitos para descansar la vista

El primer tip es que, cuando tengas una actividad intensa frente a la pantalla (¡algo que nos está sucediendo casi todos los días!), te alejes de ella durante cinco minutos cada 20 o 25 minutos, y que mires hacia la lejanía desde de una ventana o balcón. De esta manera, vas a evitar los síntomas más frecuentes de la fatiga ocular, como el picor o la sequedad en los ojos, el lagrimeo o la visión borrosa. Otro truco recomendado por los expertos es que, al momento de escribir en la computadora, mires el teclado, y revises el texto al final. Y que no dejes de parpadear de manera consciente. Son pequeñas acciones que te van a permitir ir sumando cada vez más minutos relajando la vista.

Consejo #2. Agenda bloques “sin tecnología” en tu agenda

No te dejes ganar por las actividades del día a día. Para ir adquiriendo el hábito de mantenerte lejos de las pantallas, es necesario que establezcas de antemano cuáles van a ser esos momentos en los que no vas a tocar la computadora, la tablet ni el celular. Por ejemplo, puedes empezar el día con una caminata. También puedes agendar la hora del desayuno en familia y de la comida, y el tiempo dedicado a la lectura de un libro en papel o el cuidado de las plantas del jardín. Y claro, hay que evitar trabajar durante los fines de semana. Como explican los expertos en productividad, estos breaks no solo van a tener efectos beneficiosos sobre tu cuerpo, sino que también van a descansar tu mente y te van a permitir recuperar la energía.

Consejo #3 No uses necesariamente las video-llamadas

Plataformas como Zoom, Google Meet y Skype han resultado sumamente útiles para tratar de generar la cercanía y el nivel de interacción de una reunión presencial. Pero muchas veces, una llamada por teléfono puede ser más que suficiente. O si se trata de dar seguimiento a un proyecto, puede resultar más útil un email o la actualización de un documento a través de una plataforma de administración de tareas. Lo que está pasando es que, a la hora de agendar una reunión con un cliente o proveedor, todos estamos asumiendo que la única opción es hacerlo a través de una video-llamada, pero piensa en otra alternativa más saludable para todos antes de tomar esa decisión.

Consejo #4 En lo posible, opta por lo físico

Esta es otra manera de ir reduciendo el tiempo que pasamos frente a una pantalla. ¿Quieres leer un nuevo libro? Opta por la versión impresa. ¿Necesitas organizar mejor tus actividades? Es lindo trabajar con una agenda en papel, como hacíamos antes. ¿Se te ocurrió una nueva idea para la próxima campaña de marketing? En vez de usar la aplicación de notas del celular, usa una libreta (hay unas muy bonitas en el mercado). Hay muchas acciones que realizamos en el día a día y que nos llevan de manera inconsciente a una pantalla (incluida la del televisor), pero que podemos llevar al mundo físico para tener una experiencia más saludable y, muchas veces, más creativa.

Consejo #5 Muévete tanto como puedas

Además de los efectos negativos que tiene sobre la vista, estar mucho tiempo frente a una pantalla causa contracturas musculares y una sensación permanente de cansancio. Y este problema se ve agravado por el hecho de que, con el aislamiento social que tratamos de mantener, salimos muy poco de nuestras casas. Por eso es importante mover el cuerpo todo lo que podamos. Lo primero es agendar espacio para el ejercicio físico diario, aunque sea una caminata de una hora o una sesión de yoga de 20 minutos. Y luego, se pueden aplicar pequeños trucos para seguir trabajando sin tener que estar enfocados en una pantalla. Por ejemplo, si tienes que hablar por teléfono con un cliente, puedes hacerlo de pie, o mientras caminas por el balcón o el jardín de tu casa. Y cuando te tomes un descanso, haz algunos ejercicios sencillos de relajación del cuello y de estiramiento de la espalda, brazos y piernas.

 

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