Como ya hemos dicho muchas veces en este blog, si algo distingue a los grandes emprendedores y empresarios es su capacidad para tomar buenas decisiones de negocios. Es una habilidad que se gana con los años, y en la que pesan no solo los conocimientos, la capacitación y la experiencia, sino también la inteligencia emocional. Y esto se vuelve especialmente cierto en momentos de gran incertidumbre, como los que estamos viviendo.
Porque, al final, ¿cómo podemos estar seguros de que elegimos el camino correcto? La realidad es que, hasta no ver los resultados, nunca podemos sentirnos 100% tranquilos con una decisión. Pero sí podemos disminuir las posibilidades de fracasar si contamos con la información correcta, o podemos apoyarnos en una red de contactos que nos apoye con los consejos que necesitamos. Vamos a conocer más sobre cómo tomar mejores decisiones de negocios, o incluso personales, en medio de la incertidumbre. Y así no dejarse ganar por el miedo o las dudas.
Paso #1. Ten la información que necesitas a la mano
Cuando nada parece claro, o estable, hay que mantenerse más conectado que nunca con la realidad de nuestro negocio, nuestro mercado y la macroeconomía en la que operamos. Porque solo con información real y precisa, vas a poder tomar las decisiones adecuadas para tu negocio, o incluso para tu vida personal. Así que ajusta tu rutina e incrementa el tiempo que dedicas a leer noticias o informes, participar de reuniones con otros empresarios, y hablar con las cabezas de las diferentes áreas de la empresa para revisar la operación y sus resultados.
Paso #2. Aprende a manejar la ansiedad
Muchas personas creen, de manera errónea, que las personas que se muestran más seguras no sienten ningún tipo de ansiedad. Y la realidad es que es un sentimiento mucho más común de lo que te imaginas, sobre todo luego de más de un año de pandemia y aislamiento social. La clave está en transformar esa ansiedad en energía positiva, por ejemplo a través de la meditación o del ejercicio, o de acciones concretas que te permitan anticiparte a los problemas y encontrar rápidamente la mejor solución. Por ejemplo, si te agobia la idea de que tus proveedores puedan aumentar significativamente sus precios en el corto plazo, empieza a buscar otras opciones hoy mismo.
Paso #3. Di “no” más seguido
En medio de la incertidumbre, nuestro mayor temor es dejar pasar una gran oportunidad y perjudicar el crecimiento actual y futuro de la empresa. Por eso solemos aceptar a cualquier cliente, o cualquier invitación para dar una charla o entrevista con la idea de generar más prospectos. Aprende a ser más selectivo, y a invertir mejor tu recurso más valioso: tu tiempo. Y antes de tomar una decisión, pon sobre la mesa todas las opciones que se presentaron y analiza cuál tendrá el mayor impacto sobre los resultados del negocio, si es posible que puedas aprovecharlas más adelante, y qué nivel de riesgo significan.
Paso #4. No dejes que la competencia guíe tus decisiones
Por supuesto que no podemos dejar de estar atentos a lo que están haciendo nuestros competidores. Y de inspirarnos en sus estrategias para innovar, o para adaptarnos más rápidamente a las nuevas condiciones del mercado. Pero eso no significa hacer exactamente lo mismo que ellos, u obsesionarse con sus logros y fracasos. En momentos difíciles, aférrate a los valores y la propuesta de valor de tu marca, y concéntrate en cómo mejorarlos con el foco puesto en tu verdadero jefe: tus clientes.
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