De acuerdo con la encuesta de empresas familiares 2012 Compromiso y agilidad: familias empresariales, realizado por la consultora PWC, en México este tipo de negocio tiene a su favor importantes ventajas, como “la agilidad y velocidad para la toma de decisiones, los valores familiares en los que basan su administración, la continuidad de sus operaciones y la visión de largo plazo”. Sin embargo, sobre ellas cae una sombra que podría llevarlas al fracaso.
De los 50 dueños de empresas entrevistados, la mayoría coincidió en que como negocio familiar deben lidiar con 4 desventajas: el difícil acceso a capital, la falta de reglas claras para los familiares involucrados, problemas con la atracción y retención de talento, y la falta de nuevas ideas. Es decir, además de las complicaciones propias de toda compañía, aquellas fundadas por un patriarca deben enfrentar el hecho de que sus socios son sus hermanos, hijos y sobrinos –incluso, cuñados y yernos–.
Cómo evitar que una empresa familiar desaparezca
Si formas parte de una empresa familiar y los conflictos de trabajo se discuten durante las comidas de domingo, estos consejos te ayudarán a establecer reglas a fin de generar un ambiente laboral sano.
- Cuentas claras, amistades largas
La clave para sostener relaciones sanas entre familiares es establecer desde el inicio de la sociedad roles, responsabilidades y límites de autoridad.
La recomendación es que los miembros de la familia se reúnan para elaborar un organigrama que contenga: puestos, habilidades requeridas para desempañarlos, funciones, objetivos de negocio y quién tendrá labores como líder de área. Evita discusiones invitando a un “consejero” que no comparta el apellido a fin de que modere la mesa de trabajo.
- Separa el trabajo de la casa
Una práctica recurrente entre los miembros de las empresas familiares es llevar a la oficina viejas rencillas de hermanos, hijos o parientes, olvidando que esos temas se tratan en casa y no en la empresa.
Aunque resulta complicado de seguir, el consejo es mantener siempre una postura profesional cuando se trate de hacer negocio y, viceversa, ser más humano y no involucrar conflictos laborales durante las reuniones familiares. Cada cosa en su lugar.
- Entiende a los más jóvenes
A decir de Lisa Evans, especialista en estilo de vida, el choque entre distintas generaciones es inevitable; sin embargo, no tiene por qué convertirse en un problema de oficina. Aquí se trata de mantener la mente abierta, escuchar todas las ideas, dialogar y debatir de manera ordenada y procurar llegar a acuerdos.
- De la puerta hacia adentro somos familia
Ni todo en la vida es trabajo, ni todo diversión. En ese sentido, lo recomendable es que en familia pero en calidad de socios, establezcan días de trabajo y días de descanso. Aquí lo importante es que todos se comprometan a respetarlos con el único objetivo de llevar una relación amena como familia y profesional como parte de un universo empresarial.
Recuerda que el hecho de ser familia no significa que todos deban integrarse a la empresa familiar o que ésta se convierta en la generadora de empleos para los familiares menos capacitados. Por el contrario, vale más tener un socio que sólo reciba ganancias, a un mal elemento en la nómina que tome decisiones de negocio.